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LAS BÓVEDAS

El texto que sigue corresponde a un Informe solicitado al Capitán Mariano Cortes Arteaga por parte del Presidente del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay , Dr. Felipe Ferreiro , y elevado por aquel con fecha 15 de Julio de 1936.- El citado documento es por demás ilustrativo sobre estas fortificaciones , de las que actualmente solo podemos apreciar algunos restos frente al Puerto de Montevideo.-

Plano y fotos obtenidos de maquetas en el Museo Militar de la Fortaleza de Santa Teresa.(Departamento de Rocha)


Las BÓVEDAS de las FORTIFICACIONES COLONIALES de MONTEVIDEO

Informe sobre su valor arqueológico ( Por el Capitán de Ingenieros Mariano Cortes Arteaga )

I Aclaración previa
II Idea general sobre las fortificaciones de Montevideo
III La Obra de 1794
IV Las Bóvedas
V Resumen
VI Posible destino actual y futuro de las bóvedas

Montevideo , ,julio 15 de 1936
Señor Presidente del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay , Dr. Felipe Ferreiro
Señor Presidente
Evacuando el informe que usted se ha dignado solicitarme sobre el valor histórico de la antigua construcción situada en el puerto de esta capital ( calle 25 de agosto e Ituzaingó) , cumplo con expresarle lo que sigue :

I Aclaración previa

" Las Bóvedas " , formaron parte, como se verá en este informe, del conjunto defensivo que protegía la plaza fuerte de Montevideo. De modo que para determinar el valor histórico que le corresponde, será preciso que me refiera a todo ese conjunto.

Lo haré en la forma más somera que me sea posible, y espero que de rechazo quedará visible para cualquiera el alto y significativo valor arqueológico e histórico de esa construcción que yo me permito , desde ahora, calificar de " Monumento Histórico de la Ciudad ".

II Idea general sobre las fortificaciones de Montevideo

Fué necesario que los portugueses , en sus incursiones y establecimiento clandestino en la Banda Septentrional del Río de la Plata llegaran en 1723 a instalarse en la propia Península de Montevideo , levantando fortificaciones , para que el Brigadier General Bruno Mauricio Zabala , cumpliendo las órdenes que al respecto tenía , se decidiera a poblar y fortificar este lugar.

Apenas llegado a Montevideo Zabala , y antes de iniciar cualquiera otra construcción , se preocupó en levantar una batería en el extremo Oeste de la península , la que terminó a los pocos días, artillándola con cuatro cañones de a 24 y seis de a 18.

El día 25 de marzo de 1724 , llegaron mil indios tapes, y al día siguiente , comenzaron a trabajar en las obras de fortificación delineadas por el Capitán de Ingenieros Domingo Petrarca.

Al proceder España en esta forma , no hizo más que observar exactamente los mismos principios seguidos por todas las naciones ultramarinas al iniciar la fundación de sus colonias.

Fortificó Montevideo para establecer la base de sus nuevos establecimientos y operaciones militares , para luego , y al amparo de ellas , extenderse progresivamente , como lo hizo , en el interior del territorio.

Varios años después , por orden del Virrey Vértiz , se celebró en esta plaza una junta presidida por el Gobernador y por ingenieros y oficiales competentes , graduándose toda la fortificación por ser su construcción defectuosa.

Como la conservación de esta plaza era de la mayor importancia , por ser el único amural de estas Provincias y las del Perú , por la parte Norte , el Virrey Vértiz pidió a la corte , el 8 de noviembre de 1770 , se le remitiese un ingeniero apto para remediar las fortificaciones y poner en estado de defensa la plaza , de la que remitió los planos para la resolución del rey , el que mandó al Comandante General del Cuerpo de ingenieros, Juan Martín Cermeño, para que estudiara y propusiese el modo de fortificarla y ponerla en estado de defensa.

El Comandante General formó dos proyectos : uno que cubría el frente de tierra con un hornabeque , y el otro con tres fuertes , los que se le remitieron al Virrey Vértiz para que Joaquín del Pino , destinado por el reino para director de esta obra , a su arribo a esta provincia y una vez en el terreno , eligiese el proyecto más adaptable con el cálculo de su costo. Este comisionado eligió el del hornabeque , el cual fué aprobado por el rey , como también el presupuesto de la obra que ascendió a la cantidad de $ 1.551,043 por real orden de 20 de marzo de 1773.

Por el proyecto aprobado , se autorizaba al Coronel de Ingenieros Joaquín del Pino, para que , no variando lo fundamental de la obra y con acuerdo del Virrey Vértiz , aumentara la defensa de la Plaza , en la ampliación de los torreones o cubos del recinto antiguo de la plaza e hiciese cualquier otra variación que creyese conveniente.

El Virrey se comprometía a proporcionar los fondos necesarios para la ejecución de estas obras , debiéndose destinar a ellas todos los presidarios que hubiese , a disposición del Ingeniero Comandante , para que los emplease como creyese del caso.

Enterado Vértiz de que la Real Hacienda no poseía arbitrios para atender los gastos de fortificación , hizo conocer al Virrey de Lima las órdenes que a ese respecto existían del Rey , y las crecidas sumas que se debían por deudas contraídas anteriormente , las que , al hacerse cargo del gobierno , ascendían a la cantidad de un millón de pesos. A esa suma ascendía precisamente el costo de la nueva obra proyectada.

Pidió al Virrey de Lima la remisión de caudales y que señalara con preferencia los destinados a fortificación.

El Virrey de Lima dejó transcurrir cerca de un año sin contestar el pedido de Vértiz , quien , por esta causa , se veía imposibilitado de ejecutar las obras dispuestas por el Rey.

Transcurrido este tiempo , se decidió el Virrey a tomar en consideración el pedido de Vértiz , pero dándole un giro distinto al que correspondía y en perjuicio de la Plaza de Montevideo.

Este proceder originó una reclamación de Vértiz , la que contribuyó a agravar el asunto.

" Lo cierto es - dice Vértiz - que con estas controversias pasó un año más y continuado el abandono y falta de auxilios del Perú , se recargó la Provincia de deudas y aumentaron con la venida del Regimiento de Infantería de Galicia , navío "Santo Domingo", fragatas del Rey , sucesivas guerras de muchos años , antes de las invasiones inglesas , ya se esperaba la de Portugal y la que acababa de concluirse con los ingleses y sublevación casi general de las Provincias de éste y el virreinato de Lima , son motivos todos que han hecho impracticable el proyecto , cuyo más pronto y efectivo cumplimiento debe empeñar la celosa atención de V. E. como Obra de la mayor importancia ". (1)

Los planos originales quedaron en poder del Coronel Joaquín del Pino , a quien el Rey confirió el gobierno de la plaza de Montevideo , con retención del cargo de director de aquella nueva fortificación.

A pesar de los continuos reclamos de fondos, éstos no vinieron , y en el año 1774 , las fortificaciones se encontraban en el mismo estado.

Durante el Gobierno del Coronel del Pino (1778-1790) , se realizaron algunas mejoras en las obras de fortificación , no pudiéndose dar comienzo a la importante obra por él mismo aceptada.


Muchos otros proyectos se presentaron para poner en condiciones de defensa a la Plaza de Montevideo , constante preocupación de gobernadores y virreyes ; pero , pese a ello , ninguno pudo realizarse por diversas causas de orden político y financiero. No obstante , durante muchos años , se invirtieron importantes sumas en reparaciones provisorias , que no consiguieron , en ningún momento , remediar los grandes defectos de estas fortificaciones anotadas en diversas oportunidades por técnicos de la época.

Siempre se temió en el Río de la Plata por una invasión inglesa ; y estos recelos recrudecieron en el año 1790 , al tenerse conocimiento de los crecidos armamentos que estaba preparando Inglaterra.

A partir de esta fecha , se reinician las actividades en el mejoramiento de las obras de fortificación , llegándose a invertir en ese año , la suma de 24,000 pesos.

Mientras se activaban los preparativos para poner la plaza en condiciones de defensa , se recibió en Buenos Aires la Real Orden firmada en Aranjuéz , el 31 de mayo de 1791 , por la cual el Rey aprobaba los gastos que se habían realizado en las obras de fortificación.

Y , en atención a que estaba mandado ejecutar en la plaza de Montevideo el proyecto de un hornabeque , por la parte de afuera , en el lugar que ocupaba la Ciudadela , la cual debía demolerse , ordenaba la Corte se previniera al Virrey que se ejecutaran , en lo posible , todas las recomposiciones y reparos provisionales en aquellas obras , debiendo empezarse las fortificaciones del nuevo proyecto aprobado , por el camino cubierto , para que éste pudiera servir de trinchera en cualquier circunstancia , mientras se verificaba su conclusión. (2)

Vale decir que la Ciudadela y muralla vieja no debían ser demolidas para levantar en su sustitución el hornabeque y muralla nueva , hasta que no estuviera construido el camino cubierto , foso , muro de contraescarpa , etc., etc., los cuales , en caso de un ataque a la plaza , servirían de trinchera para los defensores de la misma. Y así se hizo.

Dos años después , el 4 de junio de 1793 , se recibían en la Tesorería de la Real Hacienda de Montevideo , 29 talegas y 15 cajones conteniendo los 30,000 pesos que condujo desde Buenos Aires la sumaca " Nuestra Señora de los Dolores " , y que el Virrey del Río de la Plata , destinaba a pedido del Comandante de Ingenieros de esta Provincia , para los gastos que demandaba la nueva obra de fortificación. (3)

El 30 de junio de 1793 , se empiezan a hacer los acopios de materiales para la nueva obra (4) ; en el mes de enero de 1794 , se da comienzo a los trabajos , bajo la dirección del Coronel de Ingenieros don Bernardo Lecocq (5) , actuando como Ingeniero del Detall , José Pérez Brito , y como Sobrestante Mayor de Reales Obras , Miguel de Larraya.

Se inició así la ejecución parcial del proyecto de hornabeque aceptado por Del Pino y aprobado por el Rey de España desde hacía tantos años , que no había podido realizarse por falta de los recursos correspondientes.

Para que se pueda apreciar la importancia de estos trabajos , entre los que está comprendida la muralla Norte con bóvedas que nos ocupa , es necesario conocer el estado de las obras que defendían la plaza de Montevideo en aquella fecha.

" Las fortificaciones del Este ó parte de tierra , consistían en una Ciudadela colocada en el centro de su frente , con los dos flancos , dos reducidos semi baluartes ó especie de plataforma , a sus lados y dos cubos circulares a los extremos , con una muralla corrida en los intermedios de esta obra ; la ciudadela , pequeña : uno de sus baluartes sin terraplén , por no poder aguantar los empujes de las tierras ; agrietados los tres restantes y sin ninguna obra a prueba para descanso de la tropa ; uno de los dos expresados semi baluartes ó plataformas sin que pudiera servir para defensa por estar sirviendo de Parque de Artillería a pesar de lo reducido de él ; el otro semi baluarte o plataforma estaba sin terraplén, y por consiguiente inútil para la defensa ; los dos cubos de los extremos sumamente pequeños y de poca resistencia ; y las murallas que intermedia entre las citadas obras era sencilla ; de poca altura , de mala construcción y sin terraplén , estando toda la parte expresada de esta fortificación sin foso , a excepción de la Ciudadela , que no tenía camino cubierto ni otra obra exterior.

La parte de mar comprendida entre el Cubo del Sur y el Fuerte de San José , estaba resguardada por un parapeto rasante de piedra y tierra (Figura No.1) , de una vara de grueso y cinco pies de altura en el cual se hallaban emplazadas baterías provisionales a proporcionales distancias de la misma calidad que el parapeto , desde la batería rasante a barbeta de la punta de San José , hasta el muelle , había una batería en la mediación de la distancia , y otra en el mismo muelle , colocada de modo que solo podía servir para defensa de su lado izquierdo y cerrados los intermedios de estas baterías con un parapeto igual al que se ha dicho que había en el resto del recinto ; pero , desde el lado derecho del muelle hasta el Cubo del Norte , (espacio comprendido , aproximadamente entre las calles Treinta y Tres y Bartolomé Mitre) , se hallaba esta distancia sin cañón alguno , sin muralla , sin parapeto y sin la menor cosa que pudiera servir de obstáculo al desembarco que se quisiera hacer en toda esta extensión ". (6)

A juicio de la junta de guerra realizada en Buenos Aires en 1794 , esta parte de mar , comprendida desde la entrada del puerto hasta el Cubo del Norte , en que se comprendía el muelle o desembarcadero , era la más expuesta al ataque del enemigo , y la más adecuada a un desembarco , protegido de las embarcaciones de guerra que trajera la expedición enemiga para atacar esta plaza. (7)

Por esto , sin duda , el Coronel Ingeniero Lecocq , prestó preferente atención a las obras que debían ejecutarse al Norte de la Ciudadela , y a ellas se concretó.

Referencias :

(1).- Memorias del Virrey Vértiz, "Revista de Buenos Aires", Tomo III, pags. 322 al 327.-
(2).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 178
(3).- Ibídem. Caja 198
(4).- Ibídem. Caja 198
(5).- Ibídem. Caja 205
(6).- Acta de la junta de Guerra , realizada en 1796.Archivo General de Indias (Sevilla. Signatura Moderna. "Estado. Legajo 81") , publicada por el Coronel ( R ) Juan Beberían , en su obra "El Virreynato de las Provincias del Río de la Plata".
(7).- Ibídem.-

III La Obra de 1794

La referida obra arrancó de la Ciudadela y terminó en la cortina del Cubo del Norte que se extendía al Oeste , en forma de rediente.

Las murallas viejas fueron sustituidas por otras de mayor altura y espesor ; se levantaron los terraplenes en toda su extensión y aprovechando este macizo de tierra se construyeron en la parte Este , obras a prueba , para descanso de las tropas (cuerpos de guardia, enfermerías, etc.) , y en la parte Norte , casamatas o bóvedas para almacenes de boca y guerra. El semi-baluarte , emplazado entre la Ciudadela y el Cubo del Norte , fue reforzado y dotado de terraplenes , poniéndolo en condiciones de instalarse allí la batería , que llevó después el nombre de San Pascual.

El viejo Cubo Norte de forma circular, fue reemplazado por otro de mayor solidez , por un verdadero baluarte que permitía el emplazamiento de una batería de doce cañones , cuyo flanco izquierdo lo protegía la muralla con bóvedas que se extendían al Oeste , levantada simultáneamente con el resto de las construcciones a que nos hemos referido.

Esta muralla , de una altura aproximada de diez varas por tres y media de ancho en la base , y una y media en la cresta de fuego , tenía una extensión total de 250 varas , formando un ángulo de 110 grados , y con dos lados , los cuales medían 150 y 100 varas de longitud , respectivamente.

En el adarbe o parte posterior de esta muralla , se construyeron 34 bóvedas de dimensiones aproximadas a 6 varas de ancho por 16 de largo. ( Vara = 83.59 centímetros)

Los muros de esta nueva obra de fortificación , tenían amplios fosos con muro de contraescarpa , y en algunas extensiones , camino cubierto. (FIGURAS Nos. 2 y 3)

Sería muy extenso detallar en este trabajo la forma progresiva en que se fueron realizando las distintas partes de la obra ; por consiguiente , me concretaré a destacar ciertas fases de la misma , aportando algunos otros detalles que considero de interés dar a conocer.

El primer trabajo que se realizó , en enero de 1794 , fue extraer piedra , con presidarios y acopiar otros materiales (8). En el mes siguiente ya se empezaron las excavaciones. (9)

Desde el comienzo de los trabajos figuran los siguientes nombres y cargos del personal subalterno : Sobrestante guarda parque Vicente de Ocio ; Maestro Mayor de Maestranza , Manuel González ; Maestro Mayor de Albañilería , Pedro Arredondo ; Capataz de los carros de agua , Joaquín Correa. (10)

En el mes de mayo de 1794 , figura como Sobrestante de estas obras , Francisco Zelada. (11)

En este mismo año, el Capitán del buque " La Perla " , Ignacio Larguo , que fondeó el 17 de agosto en este puerto , comunicó al Gobernador Olaguer y Feliú que mientras realizaba el viaje desde Cádiz , avistó a 7 grados N un convoy de 45 velas , ignorando si era inglés u holandés , pero que también podía ser síntoma de una tentativa de los franceses contra estos dominios. (12)

Esta noticia aumentó el temor de un próximo ataque a Montevideo y contribuyó a precipitar los preparativos defensivos de la Plaza.

En setiembre se continúa con la excavación del foso , y comienza la construcción del muro de la contraescarpa del mismo. (13)

Durante este año trabajaron , además de la maestranza y peones , doscientos treinta indios guaraníes , traídos desde varios pueblos del interior. (14)

Hasta mediados del año 1795 se trabajó en la construcción del foso y la escarpa , y a partir de esta fecha , se inician los trabajos del camino cubierto y del medio baluarte. (15)

En febrero de 1796 , se construyó una percha de 17 varas , para subir la piedra y materiales a la muralla (16). Y , en este mismo mes , fue nombrado Sobrestante de la Obra , José Enriquez , en sustitución de Francisco Zelada. (17)
En el año 1797 constatamos la existencia del siguiente personal empleado en estas obras : 2 sobrestantes , 23 albañiles , 17 peones y un capataz en barra y marrón , 100 peones en trabajos generales , 1 capataz y 9 peones en acarreo y 3 en herrería , además de los indios guaraníes que desde el principio se emplearon en este trabajo. (18)

En el primer tercio del año citado , los ingenieros existentes en la Plaza eran : el Coronel Bernardo Lecocq , Ing. José Pérez Brito ; Ing. José del Pozo , Ing. extraordinario Agustín Ibáñez Matamoros. (19)

Como puede apreciarse , los trabajos se intensificaban cada día con más ahinco y no se escatimaban medios para llevarlos adelante.

El empleo de este ejército de trabajadores demandaba grandes gastos y exigía la continua remisión de fondos.

El 16 de agosto de 1798 , los Ministros Generales del Ejército y de la Real Hacienda de Buenos Aires , remitieron con Juan Mateo Mourigade , patrón de la sumaca del Resguardo , una partida de 80,000 pesos destinados a atender los gastos de las fortificaciones que se estaban realizando en Montevideo , de los cuales sesenta mil provenían de los fondos comunes de la Real Hacienda y los veinte mil restantes , del ramo de Sisa. (20)

A principio de 1799 se aumentan los peones en cantidad considerable ; se adquieren grandes partidas de cal y ladrillo y en esa misma fecha se empezó a construir las puertas y ventanas , destinadas a las construcciones que se están levantando. Mientras que en la Maestranza se construían , para estas mismas obras , carros , carretillas , artesas y tablados. (21)

En este mismo año , se constata la presencia en las obras reales , de cuatrocientos treinta y dos indios de las Misiones , los cuales fueron distribuidos en la siguiente forma : en las cañoneras 256 , y en las obras 176. (22)

En 1801 , empieza a figurar como Maestro Mayor de las Reales Obras , Tomás Toribio , y como Sobrestante , Vicente de Ocio y José Bazago. (23)

Conjuntamente con una partida de doscientos mil pesos , se recibieron en Montevideo , en agosto de aquel año , la cantidad de cincuenta mil pesos , que se destinaron a los gastos de fortificaciones. (24)


 

En abril de 1802 , una nueva partida de veinte mil pesos es enviada desde Buenos Aires por intermedio de Narciso Iranzuaga. (25)

En este mismo año se reconstruyó en la nueva muralla , el portón de San Pedro , invirtiéndose en materiales y jornales la cantidad de quinientos cincuenta y nueve pesos con dos reales. (26)

De la misma partida destinada a estas obras , se emplearon quinientos treinta y nueve pesos en la construcción del nuevo Portón de San Juan , colocado al Sur de la Ciudadela. (27)

Entre los reparos provisionales que se hicieron en este año en la Ciudadela , para ponerla en condiciones de defensa , hasta tanto se construyera el foso , el muro de contraescarpa y el camino cubierto , cabe destacar la construcción del puente levadizo , cuyo costo ascendió a la cantidad de trescientos veintidós pesos. (28)

En mayo , junio y julio de este año , se empiezan a pintar las puertas de las bóvedas , lo cual permite suponer que en esa fecha estas obras estaban ya bastante adelantadas. (29)

Confirman este hecho una comunicación del Capitán de la Real Armada y Capitán de este Puerto , don Fernando de Soria Santa Cruz , de octubre 4 de 1802 , quien , refiriéndose a las obras de fortificación que se están realizando en Montevideo , para hacerla inconquistable , decía:

" . . . vemos ya concluido un gran trozo de muralla con bóveda en ella a prueba de bomba que ha de extenderse a toda su circunferencia ulteriormente ". (30)

En octubre de 1803 se condujeron desde el muelle a las bóvedas de las murallas , las maderas venidas de Buenos Aires para el servicio de la Artillería , las que se apilaron y guardaron , pagándose por tal faena , 161 jornales. (31)

Durante los años de 1803 y 1804 se continuaron estas obras y se efectuaron reparos de importancia en la Ciudadela. (32)

En junio de 1804 , se empiezan a terraplenar las bóvedas , empleándose al efecto varios carretilleros para el transporte de tierra. (33)

Durante los años siguientes se continuaron con marcada actividad los trabajos para finalizar tales obras , las que se encontraban terminadas cuando tuvieron lugar las invasiones inglesas en que fueron utilizadas como hospital. (34)

Tal es el origen de este importante conjunto defensivo , de esta monumental obra de arquitectura militar , la más sólida y completa que defendiera la península. Murallas ciclópeas , amplios y sólidos terraplenes , anchos y profundos fosos , cavados en gran parte en roca viva , en cuya construcción , que duró cerca de trece años , se emplearon cuantiosas sumas y legiones de trabajadores , reforzados con presidarios e indios de distintos pueblos de nuestro territorio.

Cumplió con eficacia su misión durante las invasiones inglesas , y la opinión de los técnicos de la época , de que si la parte de muralla comprendida entre la Ciudadela y Cubo del Sur , hubiera tenido la solidez de la obra que tratamos , la brecha no hubiera sido posible , ni tampoco la toma de la Plaza , resulta exacta.
Pocos años después , defendiendo el último baluarte español en el Río de la Plata , esa misma fortificación se opuso a nuestra revolución emancipadora.

Entregada la Plaza al Ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata , después de la Capitulación de 1814 , Vigodet pidió al General Alvear que no se destruyeran las fortificaciones , sin duda , con la esperanza de que si volvía con una expedición y lograba desembarcar , podría fácilmente recobrarla.

El General Artigas propició en un momento la demolición de estas fortificaciones por considerarlas un obstáculo para las luchas por nuestra Independencia.

A raíz del incesante avance de los portugueses sobre Montevideo , y las dificultades que se presentaban para detener la marcha , Artigas escribía a Rivera con fecha 7 de diciembre de 1816 , y entre otras cosas le decía :

" Por lo mismo escribo con esta fha a Barreyro , q.e la fuerza existente en aq.a Plaza debe salir a incorporarse con las demás , tomando por ello la pro.va de hechar por tierra los muros , poner a salvo los útiles , q.e se puedan , desmontar é inutilizar todo lo q.e pueda servir de asilo al enemigo y obligar de ese modo a todo el mundo a q.e tome interés por la defensa del país " . (35)

Apenas constituido nuestro país como Estado libre e independiente , unos de los primeros actos del Gobierno Provisorio fue el de disponer la demolición de las fortificaciones coloniales que defendían a Montevideo por la parte de tierra.

Y , el 24 de setiembre de 1829 , en conmemoración del 4º. aniversario de la victoria del Rincón de Haedo , el Gobierno Provisorio , de acuerdo con la ley sancionada por la Honorable Asamblea General que disponía la entera demolición de los muros que cubrían esta Capital , decretó : arrancar las puertas del portón de San Pedro , destruir sus obras exteriores , franquear esta entrada al comercio y llenar con los escombros provenientes de estas demoliciones , los fosos inmediatos a las mismas , obras que se empezaron a realizar de inmediato.

Referencias :
(8).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 205
(9).- Ibídem. Caja 205
(10).- Ibídem. Caja 100
(11).- Ibídem. Caja 205
(12).- Archivo General de Indias. Sevilla. J.Beverina. Obra citada.
(13).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 206
(14).- Ibídem. Caja 206
(15).- Ibídem. Caja 206
(16).- Ibídem. Caja 218
(17).- Ibídem. Caja 218
(18).- Ibídem. Caja 224
(19).- Ibídem. Caja 224
(20).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 231
(21).- Ibídem. Caja 229 y 240
(22).- Ibídem. Caja 240
(23).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 256
(24).- Ibídem. Caja 256
(25).- Ibídem. Caja 269
(26).- Ibídem. Caja 269
(27).- Ibídem. Caja 269
(28).- Ibídem. Caja 269
(29).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 269
(30).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Expediente Puerto Montevideo. Libro 150, pags. 39 y 40.
(31).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 288
(32).- Ibídem. Caja 278 y 288
(33).- Ibídem. Caja 278
(34).- " . . . Nosotros perdimos 400 hombres y los enemigos , según dijo un oficial inglés de graduación , perdieron 500"
" Los catres de las bóvedas a donde se llevaban a nuestros heridos , no fueron bastantes para ellos y así fue necesario ponerlos en el suelo sin más camas que su propia sangre , en que se revolcaban , dando quejidos dolorosos , y pidiendo el socorro que no se les podía dar , porque las manos de dos practicantes que fueron los únicos consoladores que yo allí ví , no eran bastantes para hacerles la primera cura . Jamás ví espectáculo más lastimoso en que se reprentaban al vivo los horrores de la guerra. - A los ingleses heridos los pusieron en la nueva Matriz , en donde se acomodaron también algunos españoles porque no había otro lugar en que curarlos , estando los hospitales llenos de enfermos y heridos . "Diario de las Invasiones Inglesas". Caja 6. Año 1807. Archivo General de la Nación. Montevideo).-
(35).- "Historia de Alvear" , por Gregorio P. Rodriguez. Tomo II.-

IV Las Bóvedas

Dentro de este conjunto general , corresponde ahora destacar la historia particular de la cortina Oeste del Cubo del Norte , de la Muralla con bóveda , cuyos restos aun se mantienen en pie como último vestigio de las fortificaciones.

Ya hemos visto que en 1802 se había construido un gran trozo de muralla con bóveda , que en esta misma época se pintaban sus puertas y que , en junio de 1804 , se hicieron los terraplenes de dicha construcción.

A pesar de que la cortina defensiva se extendía hacia el Oeste , en una extensión de 250 varas , quedaba al Norte de la ciudad una parte completamente indefensa , que era la comprendida entre el extremo de esta muralla (calle Ituzaingó) , hasta la batería del muelle (calle Treinta y Tres) , en cuyo lugar , a juicio de los técnicos de la época , los enemigos podían efectuar un desembarco durante las horas de la noche.

A fin de subsanar esta deficiencia , y previo requerimiento de la opinión de todos los ingenieros militares del Río de la Plata , se proyectó cerrar este espacio con un muro en cuyos terraplenes podían hacerse también bóvedas para ser utilizadas como almacenes. (36)

En realidad , el referido proyecto venía a constituir una extensión de la muralla con bóveda , ya construida , formando un ángulo entrante hacia la ciudad , pero de menor consistencia que las existentes.

Este proyecto no se realizó , de manera que cuando la plaza fue atacada por los ingleses , en febrero de 1807 , esa parte de la ciudad presentaba una débil defensa , por lo que , a pesar de tener el Cubo del Fuerte cinco cañones , tres de a 18 y dos de a 4 , fue necesario destacar desde las murallas de las bóvedas hasta el fuerte de San José , al Batallón de Milicias de Infantería de Montevideo , para que defendiera el lugar.

Ya en 1803 , se utilizaron las bóvedas para almacenar las maderas destinadas al cureñaje de la artillería de la plaza ; y en 1806 , se almacenaron en ella cureñas (a) , armones , (b) avantrenes , carros de municiones y otros pertrechos de guerra.-

( (a) Cureña : ( del antiguo curueña ) Armazón compuesta de dos gualderas (1) fuertemente unidas por medio de pasadores , colocadas sobre ruedas o sobre correderas , y en la cual se monta el cañón de artillería. (b) Avantrén : (del francés avant-train) juego delantero de los carruajes de artillería.- (1) Gualdera : ( del latin collateralis ) .Cada uno de los dos tablones o planchas laterales que son parte principal de algunas armazones , y sobre las cuales se aseguran otras que las completan , como sucede en las cureñas , escaleras , cajas , carros,etc.).-

Por un estado de armamento existente en Montevideo a principio de 1807 , nos consta que había depositado en las bóvedas de la nueva fortificación , 550 barriles de pólvora , de buen servicio , con algunos de mediano e inútil. (37)

La tradición , por intermedio de Isidoro De María , nos recuerda que en las Bóvedas se reunió , en 1807 , el Cuerpo del Comercio de Montevideo , en la víspera de la infausta salida que hicieran las tropas para batirse con los ingleses , en cuya jornada pereció Maciel con otros vecinos (38). Diversos documentos de la época , comprueban , asimismo , que a las Bóvedas se transportaron la mayoría de los heridos en los combates realizados en defensa de Montevideo durante las invasiones inglesas , convirtiéndolas de hecho en un verdadero hospital de sangre.

También hemos podido comprobar que en el año 1809 , se alojaban en ellas , el Cuerpo de Tropas Ligeras , el cual , debido a la mucha humedad que había en estos alojamientos , fue necesario trasladarlo al Cuartel de Dragones , en las construcciones anexas que al efecto se realizaron. El 24 de noviembre de 1812 , a pedido del Hermano Mayor del Hospital de Caridad , se desalojó la pólvora que existía en su iglesia , de acuerdo con lo que al respecto expuso el Comandante de Artillería , y no habiendo en la Plaza , a juicio del Gobernador , otro lugar más apropiado para evitar siniestros , que las bóvedas de las murallas del Norte , el Comandante de Ingenieros dispuso el traslado de la pólvora a dichas casernas, en las cuales se construyeron estantes y tabiques de madera , para el mejor acondicionamiento del explosivo , retobando con cuero al mismo tiempo los barriles que lo contenían. (39)

Del inventario de las existencias de armamento y demás pertrechos de guerra que hizo levantar el general Alvear al tomar posesión de la Plaza de Montevideo , en el año 1814 , tomamos los siguientes datos relacionados con la utilización que en esa fecha se daba a las bóvedas de la cortina del Cubo del Norte :

Las bóvedas núms. 18 y 21 contenían : enmaderaje , utensilios de fortificación , fierro , acero , clavazón y demás útiles pertenecientes al ramo de ingenieros. Las bóvedas núms. 1, 3, 4, 5, 7, 16, 18 y 25 contenían : pólvora de cartuchos para artillería e infantería , bombas , granadas y balas. (40)

Cuando las tropas de Buenos Aires evacuaron la ciudad de Montevideo , en el año 1815 , se produjo en las bóvedas una explosión de trágicas consecuencias.
Francisco Bauzá la describe así :

" El día 23 de Febrero , comenzaron los aprestos para marcharse aglomerando sus jefes el mayor número posible de artillería , armamentos y municiones , con orden de echar al agua todo aquello que no pudiera transportarse.
La tropa abandonada así mismo realizó con mucha torpeza esta operación y al arrojar a palada la pólvora de las casernas de las bóvedas hubo una explosión en que perecieron 120 personas , volándose tres casernas
". (Caserna: "bóveda resistente que se construía debajo de los baluartes para alojar soldados , víveres y otras cosas"). (41)

En los almacenes No. 12 de las bóvedas , según detalle de 1815 , habían objetos pertenecientes a los hospitales del Estado. (42)

Queda así evidenciado , aunque someramente , por la índole del informe y la urgencia con que debo realizarlo , el origen y finalidad de esta monumental muralla , el destino dado a las bóvedas que ellas resguardaban , y servicios militares que ellas prestaban.

Las bóvedas sirvieron , además , como prisión , como refugio de las familias y enfermos , y como alojamiento de tropa.

Con idénticos fines fueron utilizadas , durante la dominación luso-brasileña , y más tarde , durante la Guerra Grande. (43)

Posteriormente , se les dió otro destino ajeno a las funciones militares , instalándose en ellas , barracas , herrería , etc.

En el año 1913 , la piqueta empezó a demoler la parte que aun quedaba en pie de esta construcción. La destrucción tuvo por finalidad dejar un espacio libre para levantar el edificio que actualmente ocupa la Administración Nacional de Puertos.

Años después , mientras Montevideo celebraba el segundo centenario de su fundación , y en circunstancias en que se ilustraba al pueblo con carteles evocadores de los primitivos nombres de las calles de la ciudad vieja , una empresa particular destruía despiadadamente el resto de la muralla Norte.
Sin embargo la destrucción no fue completa , merced a la intervención de espíritus comprensivos.

El abandono en que se ha tenido esta ruina por espacio de diez años , y el desconocimiento de su valor arqueológico e histórico , ha hecho opinar a muchos , sobre la conveniencia de hacerla desaparecer , invocando pretendidas razones higiénicas y artísticas.

Referencias :

(36).- Archivo General de la Nación. Buenos Aires. División Colonia. Sección Gobierno. Cuerpo de Ingenieros 1783-1808. Original manuscrito.
(37).- Archivo General de la Nación. Buenos Aires. J. Beverina. Obra
(38).- "Montevideo Antiguo". De Maria , Tomo 1.
(39).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 372.
(40).- "Campañas Navales de la Argentina". A. J. Carranza, Tomo II.
(41).- Bauzá , "Historia de la dominación española en el Uruguay", Tomo III.
Con fecha 25 de Octubre de 1815, desde Madrid, escribe el Exmo. Sor. F. del Rio al Exmo. Sor. Secretario del Despacho Universal del Estado :
" Abandonada Montevideo por las tropas de Buenos Aires el 23 de Febrero del cte año., después de inutilizar cuanto no pudieron llevarse y ocasionar la voladura de unas bóvedas de la muralla , bajo cuyas ruinas quedaron más de cien infelices empezó a respirar aquel consternado pueblo en medio de la espantosa miseria que quedó reducido, todavía le dió aliento su lealtad para celebrar la retirada de sus opresores, no tanto por la libertad que ella le proporcionaba cuanto por que creían que los orientales seguían la causa del Rey . . .".-
(Archivo General de la Nación. Fondo Documental ex Archivo y Museo Histórico. Caja 11. Montevideo).
(42).- Archivo General de la Nación. Montevideo. Caja 461
(43).- Años antes las bóvedas habían sido enajenadas por parte del estado , según consta del siguiente documento : " Don Pedro Montero se presenta al Superior Gobierno , exponiendo que había comprado , el edificio llamado de las Bóvedas incluso el Cubo , por la cantidad de ciento cincuenta mil pesos al 4% de rédito perpetuo al año y a condición de que en caso de enajenarse este capital será preferido por el tanto que otro diere y demandar empedrar aquella calle cuando la estación lo permita de cuenta del Superior Gobierno pide que documento y toma de razón en este contrato se le mande dar la posesión que corresponde.- Montevideo , agosto 11 de 1834. Por la Escribanía de hacienda escritúrese el contrato a que se refiere esta solicitud , sin perjuicio de que por la Policía se le otorgue la posesión de dicha propiedad previa formación del plano de ella por la Comisión Topográfica.- Obes.
En 16 del citado mes el Jefe Político de Policía don Luis Lamas asociado de don Fernando Pardo , recaudador de los Alquileres de las Bóvedas , dieron posesión de la propiedad que expresa el Superior Decreto que antecede..
El 19 de referido mes fue aceptada y registrada bajo el No.4 en la mesa del contratador empresario cuyo documento provisorio servirá hasta tanto que el interesado recabe del gobierno los que puedan o viere convenir a su derecho. - Antonio Montero.
Queda tomada razón en la Comisión Topográfica.- Montevideo , agosto 19/834.
(libro 40 - Registro de las tierras vendidas por el Estado en esta Ciudad y su recinto que da principio al 11 de agosto de 1834 en adelante.- Archivo Gráfico. - Archivo General de la Nación. Montevideo).-

V Resumen

Hoy que conocemos la importancia y valor histórico de esta obra de arquitectura militar , destinada a satisfacer necesidades materiales o morales de las guarniciones que , en distintas épocas , defendieron la ciudad de Montevideo , se impone su restauración y conservación , por tratarse de un verdadero monumento histórico de la ciudad.

VI Posible destino actual y futuro de las bóvedas

Pero , evidentemente , para que este monumento pueda cumplir , en debida forma , su alta finalidad , convendría rectificar cuanto antes sus líneas arquitectónicas y devolverles su forma primitiva , rodeándolo de jardines apropiados y dándole un destino de utilidad pública.

Este destino , salvo mejor opinión de la Superioridad , podría ser uno de los que a continuación se expresa :

.Una sección del Museo Histórico Nacional , relacionada con la época colonial.
2º. Una sección del Museo Municipal , que pusiera de manifiesto a través de planos , maquetes , dibujos , pinturas , etc., la transformación de la ciudad desde su fundación.
. Una sección del Museo Militar , que bien pudiera ser la que contuviera todos los planos de las fortificaciones coloniales , aumentando su acerbo con maquetes , dibujos , pinturas , etc.
. Una dependencia de la Administración Nacional del Puerto , donde se podría exhibir todo lo relacionado con la historia del Puerto de Montevideo.

Creyendo haber cumplido con el cometido que el señor Presidente tuviera la deferencia de confiarme , aprovecho esta oportunidad para reiterarle las seguridades de mi alta consideración ". Mariano Cortés Arteaga.

Nota : las negritas , resaltados , espaciados , links y conformación de párrafos son de nuestra responsabilidad.-