| El CUBO del SUR APORTE para servir a su RESTAURACIÓN (Dedicado
a la benemérita "Sociedad Amigos de la Arqueología"
de Montevideo) *
Origen y evolución de los CUBOS- Origen y evolución de los CUBOS Desde los tiempos históricos, el hombre hacía en la entrada de su caverna primitiva en que vivía un parapeto simple de piedras amontonadas, con el cual se ponía a cubierto de la naturaleza y de los animales con quienes, mantenía una recia lucha, sus primeros competidores, en la búsqueda de alimentos. Después empezó la lucha entre las diferentes tribus , las más poderosas atacaban y las más débiles debían defenderse , esto obligó a perfeccionar los medios de defensa. Abandonadas las cavernas, los hombres pasaron a las casas que ellos mismos construían y entonces, en lugar de defender cada puerta hicieron murallas alrededor de todo el villorrio. Estos obstáculos se construían con los materiales que los hombres tenían a su disposición. Así veremos en los lugares donde abundaban los bosques, las murallas de madera; en donde había piedras, eran hechas de este material ; y donde no existía ni lo uno ni lo otro empleaban la tierra y el agua. La fortificación fue el único y más precioso medio para conservar la vida, la libertad y la propiedad y aseguraba la independencia de las tribus. Estas construcciones exigían cierto tiempo para realizarlas, por lo cual se hacían antes de la aparición del enemigo, es decir que ya estas primitivas fortificaciones eran de carácter permanente. Manteniendo siempre la idea del cerco anular ininterrumpido , se dió al parapeto amontonado, mayor regularidad en la forma y mayor solidez, se construyeron paredes compuestas de grandes piedras ciclópeas y mas tarde de trozos de piedras talladas. Así aparecieron las murallas : el instinto cedió al arte. Las murallas fueron poco a poco aumentando su espesor y altura, y al mismo tiempo progresaban también las armas. Hicieron su aparición el arco y la flecha. Pero estas murallas dejaron ver muy pronto un grave inconveniente y es que solo podían hacer fuegos frontales. El enemigo que se acercaba a sus pies podía trabajar en ella tranquilamente, porque estaba libre de los tiros de los defensores. Se imponían los tiros verticales y de flancos, para impedir al enemigo acercarse a la muralla y en caso que lo consiguiese poder batirlo. Para el primero se construyó la plataforma o machiculín y para el otro las torres en forma de cubo , los cuales eran colocados a una distancia tal que pudieran cruzar los tiros de flecha para batir y defender la cortina. Esta distancia era igual al doble tiro de flecha. Después se comenzó a cavar el foso para aumentar la altura de las murallas y crear un nuevo obstáculo. Estos cubos o torres se construyeron después de forma circular para evitar que fueran flanqueados. Se les llamó entonces rondeles. La aparición de la artillería obligó a espaciar la colocación de estas torres o cubos y fueron puestos a una distancia del doble de alcance de los tiros de cañón. Mejorándose la situación de las torres se trató de disminuir su altura casi hasta el nivel de las murallas , aumentando al mismo tiempo su diámetro , lo que permitió aumentar el número de piezas colocadas en su plataforma. Con objeto de desarrollar más su artillería la defensa, se vió obligada a hacer alrededor de los rondeles una valla terrestre detrás de cuyo parapeto se colocaban piezas suplementarias. Estas construcciones recibieron el nombre de bastilla o basteca. Rodeaban los rondeles y tenían forma de un círculo lo que contribuyó más a la dispersión que a la concentración del tiro sobre punto determinado. El flanqueo de una muralla se podía realizar únicamente con una o dos piezas. Por eso es natural que poco tiempo después se comenzara a hacer recta la parte de la bastilla contigua a la muralla, quedando el resto redondo, que más tarde también fue reemplazado por dos partes rectas. Así el rondel resultó rodeado por una valla terrestre en forma de rombo, compuesta de cuatro lados rectos : dos largos y dos cortos. La construcción adquirió el nombre de bastión que hasta ahora se ha conservado. (1) Estas sucesivas modificaciones en la fábrica de los antiguos torreones, no modificaron empero su primitiva denominación. Y, sí bien es cierto que al adoptarse la forma circular, se les denominó rondeles, este nombre no prosperó, predominando el de Cubo, que en el tecnicismo militar, se aplicó en todos los tiempos a los torreones cuadrados, circulares o de otra forma, que existían en las murallas antiguas para flanquearlas. Así, pues, lo torreones o cubos tuvieron su origen en tiempos anteriores al empleo de la pólvora y subsistieron hasta mucho tiempo después del empleo de las armas de fuego. En muchas poblaciones de España se conservan todavía obras de esta clase y en nuestro país solo nos queda este torreón al que todos conocemos con la denominación de Cubo del Sur, fortificación que fue utilizada hasta mediados del siglo XIX. Estos torreones han demostrado - dice un escritor militar - lo antiguo y natural que ha sido siempre la idea de poder concentrar donde convenga la acción de los defensores. En las fortificaciones modernas, la misión asignada a los Cubos, la cumplen hoy los baluartes y otros salientes.
Los CUBOS en los primeros proyectos de fortificación de Montevideo Los Cubos tuvieron diversas aplicaciones en la evolución de las fortificaciones; pero se les utilizó con preferencia en la defensa de los recintos de las ciudades. No obstante en los primeros proyectos de fortificación de Montevideo, confeccionados por el Capitán de Ingenieros Domingo Petrarca 1724 y 1727, no se había pensado todavía en la defensa de la parte de la parte de tierra de la península Recién en 1730 , este mismo Ingeniero proyecta la defensa del Este de la Ciudad, pero sin torreones. La defensa la constituía el Fuerte Grande que después se le llamó Ciudadela, en el centro y a los lados dos murallas con algunos salientes que apoyaban sus flancos por el Norte en la bahía de Montevideo y por el Sur en el Río de la Plata. Los planos que citamos, como otros muy interesantes que hemos estudiado en las copias que de los mismos trajo de los Archivos Españoles, el Doctor Carlos Travieso, recién nos presentan los Cubos en un plano sin fecha y sin firma, que por la extensión de la Ciudad creemos corresponde a mediados del siglo XVIII. En el están trazados los dos Cubos en forma circular. Aparecen también los Cubos delineados en igual forma en otro proyecto de 1783, levantado bajo el gobierno del Virrey Juan José de Vertiz. Pero todos estos magníficos proyectos de fortificación solo se pudieron llevar a efecto en parte. Dificultades de orden político y financiero impidieron en repetidas oportunidades su realización. A pocos años de haberse levantado estas fortificaciones 1742, el Jefe Militar de la Plaza de Montevideo, informaba al Rey que la fortaleza de Montevideo solo tenía el nombre de tal, pues sus murallas eran de vara y medio de alto, piedra sobre piedra sin ningún mixto, sin foso ni estacada. (2) En 1769 el Gobernador don Agustín de la Rosa, refiriéndose a la defensa de la Plaza, decía que los Cubos del Norte y del Sur eran tan bajos que a favor de la baja mar cualquier tropa en columna se introduciría en la Plaza. Este Gobernador propuso algunas ampliaciones y reformas las que se empezaron a realizar en el año 1770 , bajo la dirección del Ingeniero Militar Francisco Rodríguez Cardozo. (3) El Gobernador del Pino, Coronel de Ingenieros, encontró las Obras de Fortificación, incluso el fuerte que llamaban Ciudadela, en muy mal estado, y propuso importantes modificaciones en estas obras. Se autorizó a del Pino para que, sin variar lo sustancial de la obra y con acuerdo del Virrey Vertiz , ampliase los torreones o cubos del recinto antiguo de la Plaza. (Proyecto de 1771 para fortificar la parte de tierra). Durante el Gobierno de del Pino se imprimió gran actividad a los trabajos de fortificación ampliándose los Cubos (4) Juan F. Aguirre en su diario de 1782, encuentra que ya la muralla que cubría el frente de tierra era alta y hecha de piedra pero sin foso. Según él pudo apreciar todas las fortificaciones que estaban deterioradas , y se reconstruían con más amplitud de la ciudad y mejor calidad. (5) Don Diego de Alvear , en su Diario de 1784 , al hablar de las fortificaciones de la Plaza , menciona los Cubos del Norte y Sur , pero sin darnos a conocer su estado. De todo lo expuesto deducimos que las fortificaciones de Montevideo se destruían fácilmente, solo con la acción del tiempo y debido a su mala calidad, pues como es sabido , hasta las invasiones inglesas nunca fueron atacadas sus murallas. El último proyecto de ampliación de las fortificaciones de Montevideo data de 1797, y fue firmado el 18 de Febrero del mismo año por el Coronel de Ingenieros José García Martínez de Cáceres. (6) En este proyecto se llevan las murallas de la parte de tierra de la Península hasta formar dos bastiones en los Cubos. A este proyecto nos referiremos más adelante al hablar de las modificaciones que en él introdujo el Gobernador Elio , prescindiendo de ciertos formulismos administrativos. Reconstrucción del CUBO del SUR A pesar de todas las reparaciones hechas en el Cubo del Sur, éste amenazaba ruina en 1789. En Marzo de éste año se dió cuenta de la urgencia que había en repararlo, antes de de que terminara de arruinarse. Y en junio del mismo año, se autorizó a tomar del rubro de Hacienda una partida de veinte mil pesos destinada a las obras de Fortificación, especialmente a las del Cubo del Sur, con obligación de reintegrarlas cuando el rubro de fortificación que estaba agotado tuviera fondos para ello. La obra de reconstrucción del Cubo fue encargada al Ing. militar José Pérez Brito , quién terminó su trabajo en Octubre de 1789. Se emplearon tres albañiles en labrar sesenta y ocho cantos, once albañiles y varios peones voluntarios. La argamasa se hizo en cueros , empleándose en su mezcla aceite de lobo ; la obra fue calculada a ojo en mil cien pesos y se invirtieron en ella novecientos noventa y cuatro pesos, tres reales. (7) Un plano de 1790, nos presenta el cubo del Sur con el siguiente perfil : estribo de tres varas de ancho por una vara de alto ; altura total del muro, a partir del cimiento siete varas ; anchura del muro en la base 2 varas y media ; ancho del muro , en la cresta de fuego, una vara y media. (8) El CUBO en las Invasiones Inglesas 18 años después de las importantes reparaciones hechas en el Cubo del Sur , durante el Gobierno de del Pino , este no había sido terminado. Le faltaban completar los terraplenes para construir la plataforma de la artillería que había de ocuparla , defendiéndola a la vez y batiendo de flanco la cortina que defendía la parte de tierra de ]a ciudad , en el trozo comprendido entre este Cubo y la batería del parque de artillería, emplazada al Sur de la Ciudadela. Por esta causa, y no haberse realizado la obra proyectada en 1794 , el cubo solo pudo ofrecer un débil apoyo con escasos medios.
Solo así se explica como los ingleses avanzando por el bajo , desenfilados
de los fuegos de la Ciudadela
y de la artillería, pudieron apoyados por los tiros de los buques
de guerra, atacar la muralla próxima el cubo del Sur , abrir la
brecha e introducirse
en la plaza. (9) Terminado el Cubo , del Sur , con su dotación de hombres y artillería correspondiente , posiblemente los ingleses no hubieran hecho la brecha con tanta facilidad ; pues para acercarse y poder emplazar las baterías hubiera sido necesario acallar antes los fuegos del Cubo , lo que resultaba un tanto difícil sin la destrucción de éste o inutilización de su artillería , problema algo más complicado que el de oradar una muralla poco menos que indefensa , una simple pared , sin terraplén , sin foso , ni empalizada.
Asalto de Montevideo por los ingleses el 3 de febrero de 1807 por Eduardo Orne. (Museo Municipal).En este cuadro se demuestra la participación que tuvo el Cubo del Sur , en tan memorable hecho de armas. Existen otros dos cuadros sobre el mismo motivo : "Vista de san Felipe de Montevideo" por Jorge Robinson , y "Puerto de Montevideo y Ciudad de San Felipe" , mostrando los movimientos del ejército británico en el ataque a la plaza. Por Jorge Robinson. Estos tres cuadros fueron reproducidos por Horacio Arredondo (hijo) en su estudio "Iconografía de Montevideo" - "Grabados de la Invasiones Inglesas" , publicado en el Tomo I , de la Revista de la Sociedad Amigos de la Arqueología. - Año 1927 Extensión y ampliación del CUBO Después de evacuada la Plaza de Montevideo , por los ingleses, el Gobernador Javier Elio , empezó a tomar una serie de disposiciones de carácter militar para acrecentar los medios de defensa de la Plaza. Entre otras disposiciones ordenó la ampliación y extensión del Cubo del Sur. Esta ingerencia de Elio en las reales obras de fortificación contrariando el trámite regular que debían seguir, motivó una queja del Ingeniero don Bernardo Lecoq. El Cabildo de Montevideo apoyó al Gobernador Elio , aprobando las disposiciones tomadas por éste , desautorizando en esta forma al Brigadier de Ingenieros don Bernardo Lecoq, en su queja de inversión y modificación del plan de fortificación aprobado por el Rey. El incidente entre el Coronel Don Francisco Javier Elio , Gobernador interino de Montevideo y el Brigadier de Ingenieros don Bernardo Lecoq , Ingeniero en Jefe del Virreinato, tuvo por causa principal , la ampliación del Cubo del Sur, donde debía construirse según el proyecto en cuestión , un gran bastión avanzado al mar. La parte de fortificación que terminaba este cubo consistía mas bien en una pared que en una muralla y fue allí donde abrieron brecha los enemigos y la más a propósito para llevar un ataque. La construcción del bastión propuesto, a juicio del Cabildo de Montevideo , imponía serias dificultades para cimentarlo por la profundidad y violencia del mar en aquel paraje y exigía además una gran pérdida de tiempo en su construcción, quedando entre tanto la Plaza casi indefensa al embate de los enemigos que podrían aparecer mientras se realizaba esta obra. Esta fue la causa fundamental por la cual se adoptó la fábrica del nuevo Cubo, sobre el antiguo de figura circular por que era el que resistía más y la que en aquel punto no tenía necesidad de flanco.
El Cubo del Sur en la Guerra Grande - Según el Plano Topográfico de la Ciudad de Montevideo, Capital del Uruguay de su primera y segunda línea de fortificaciones que para su defensa se construyeron desde el 7 de enero de 1843 : el cual indica las baterías y guardias avanzadas del Ejército sitiador mandado por el Brig. Gral. Manuel Oribe . levantado en 1847 por orden del Gral. Manuel Correa - Por el Capitán Juan P.Cardeillac.- El Cubo conserva su forma colonial ; las troneras en este dibujo han sido representadas por un signo convencional . - Puede apreciarse también la posición del Templo Inglés dentro del Cubo que no entorpecía el funcionamiento de la batería allí instalada.- El Cubo se elevó con la mayor celeridad, por su construcción más sencilla , en cambio si se hubiera pensado en el bastión proyectado a que le llegare su turno , expresaba el Cabildo, según la dirección de las obras principales era necesario pasarse un siglo para verlo comenzado. El Brigadier Lecoq - continuaba el Cabildo en su exposición - principió a practicar el nuevo proyecto por la parte del Norte , paraje por donde jamás ha sido de esperar algún insulto , y que por lo mismo debió ser el último del recinto que se fortificase. Algunos han querido decir , que el interés de construir una casa de de su propiedad en aquel paraje , lo decidió al Ingeniero Lecoq , a dar a la nueva fortificación proyectada un arranque tan extravagante. No asentirá a eso el Cabildo aunque la casa en realidad se construyó al mismo tiempo ; pero lo que no puede dejar de observarse , es que si aquel tramo de fortificación se hubiese practicado entre la plataforma del Parque de Artillería y el Cubo del Sur , tal vez , que los ingleses no se hubieses apoderado de la Plaza. (10) La obra del Cubo del Sur se empezó bajo la dirección del Coronel de Ingenieros don José del Pozo, pero apenas empezada sufrió un retraso , por no encontrarse en Montevideo piedras sillares para terminarlo. Después de buscarse en vano , si en poder de particulares se encontraban piedras que pudieran ser utilizadas para esta construcción , se constató que en las obras de la construcción de la Casa Capitular había una cantidad de piedra labrada que no sería empleada de inmediato en la obra , por cuya causa el Cabildo de Montevideo, el 12 de Marzo de 1808 , autorizó la entrega de estas piedras para la terminación del Cubo del Sur, por considerar urgente y de imprescindible necesidad la realización de esta obra.(11) Pero como no había rubro de fortificación para pagarlas se resolvió que se tomara de la Real Hacienda el importe correspondiente y que se reintegrara en oportunidad.
Vista de la parte Oeste del Cubo del Sur y Templo Inglés. - Sobre la parte circular del Cubo se ven los últimos restos del parapeto con troneras que hemos constatado desde su levantamiento en 1808 , hasta el Plano de Cardeillac en 1849 . - litografía coloreada de Weigeland . - Colección del Sr. Roberto Pietracaprina.- No hay duda que debido a la actividad de los Coroneles Elío y del Pozo las obras de fortificación de Montevideo , se mejoraron notablemente y ellas se hubieran terminado con la misma celeridad si una Junta de Guerra realizada en Buenos Aires el 2 de Abril de 1810 , presidida por el Virrey Cisneros , no hubiera dispuesto su interrupción. A dicha Junta de Guerra concurrió el Coronel del Real Cuerpo de Ingenieros de Montevideo, José del Pozo, y dió cuenta del estado de las fortificaciones de Montevideo y de las nuevas obras que se habían iniciado , por orden exclusiva del Gobernador Elio , dada por nota en Abril de 1808. La Junta dispuso se diera preferencia a la terminación de las obras de la contraescarpa de la Ciudadela y se dejaran las demás para iniciarlas una vez terminadas éstas. (13) Pero al mes siguiente estalló la Revolución de mayo , y Elio vuelve a tomar disposiciones por su propia cuenta resolviendo con los pocos recursos que pudo obtener por intermedio del empréstito patriótico la terminación de todas las obras iniciadas , entre ellas la ampliación y extensión del Cubo del Sur. Durante todo el año 1811 y 1812 , se proporcionó conchilla para consolidar el piso de la batería del Cubo del Sur, pero recién vemos terminada esta obra por el Plano del Coronel del Pozo que lleva fecha Marzo 15 de 1812.
Este plano cuya copia fotográfica se encuentra en la colección
tomada en los archivos Españoles por el Dr. Carlos Travieso, contiene
las siguientes referencias : Por esta ampliación y extensión , se elevó la cresta de fuego del torreón y se prolongó su muro por la parte oeste en dirección norte, hasta donde después se abrió la calle que llevó el nombre de Santa Teresa (después Recinto). Sobre la parte este del torreón, se construyeron cuatro troneras : el resto de la batería era a barbeta y todo el cubo estaba artillado en esa fecha con doce cañones. En esta época, el cubo alcanzó su máximo desarrollo, constituyendo una verdadera posición, que combatió , durante tres años, a la fuerza de los patriotas que al mando de Artigas, Soler y Rondeau , asediaron el último baluarte de la dominación española en el Río de la Plata. Durante la dominación portuguesa - brasilera , se construyeron en la Ciudad de Montevideo, algunas nuevas obras de fortificación, y se repararon y ampliaron otras ; entre estas modificaciones cabe citar el cambio del portón próximo al Cubo del Sur por encontrarse en muy mal estado. Este portón como es sabido es llamado el portón nuevo o de San Juan y fue el último abierto en las murallas que defendían la parte de tierra de la península. En el Cubo del Sur , no se realizó ninguna obra y así podemos apreciar que su construcción no cambió por el Plano levantado por sus Ingenieros Militares, una de cuyas copias se encuentra en nuestro Municipal. En este se dlstinguen perfectamente las troneras que fueron construídas por el Ingeniero del Pozo , durante el gobierno de Elío.-
Dibujo. Apunte del natural por el pintor Horacio Berta.- 1931 NOTAS: Bibliografía
:
|