INICIO/PORTADA

La FORTALEZA del CERRO

El Fuerte
Elección del emplazamiento
Ejecución de la Obra
Modificaciones , ampliaciones y reparaciones

El Fuerte

Fotos obtenidas de maquetas en el Museo Militar de la Fortaleza de Santa Teresa.(Departamento de Rocha)

En 1719 Bruno Mauricio de Zabala elevó a España un plano de la península de Montevideo, indicando a su Rey el lugar donde debían erigirse la población y sus fortificaciones. En este plano se destaca , netamente la cruz levantada en la cumbre del Cerro.

El primer proyecto de fortificación para Montevideo fue confeccionado en 1724 por el Capitán de Ingenieros Domingo Petrarca Vizcaíno , compañero de Zabala , primer Arquitecto español en esta provincia.

Tres años después , el mismo Ingeniero ejecutó un nuevo proyecto, ampliación del primero , que elevado por Zabala , fue aprobado por el Rey de España en sus líneas generales.

En dicho plano ya figura el delineamiento de la población de Montevideo , con indicación del lugar donde fueron levantadas por los portugueses, las primeras fortificaciones , en el año 1723.-

En ambos proyectos, Petrarca proponía la construcción de una batería, de forma pentagonal, en la falda meridional del Cerro, cuyos fuegos, cruzándose con otra que se proyectaba en el extremo Noroeste de la península, cerraban la entrada de la bahía. (1)

El Dr. Andrés Lamas, al estudiar manuscritos referentes a las fortificaciones de Montevideo, que transcribe en su estudio sobre el Escudo de Armas de esta ciudad, encuentra que en 1744 el Virrey del Perú Marquez de Villagracia expresaba, entre otras cosas, que Montevideo era una plaza a dos haces de defensa por ante mural a las Colonias portuguesas siempre sospechosas, aun conservando la neutralidad, y por ante mural a las hostilidades que pudiera intentar la nación Británica ; y que , en los planos del Ing. Diego Cardozo y en una nota del Gob. de Buenos Aires don Miguel Salcedo , estaba indicada la conveniencia de construir un fuerte en la cabeza del Cerro de Montevideo, en la que se conservarían mientras aquella obra no se hiciera, algunos cañones de mayor calibre con los reparos más indispensables para concurrir al respeto y a la defensa del puerto.

La importancia cada vez mayor del puerto de Montevideo por el tránsito del Río de la Plata y su virreinato , considerado en segundo lugar en los puertos de ambas Américas , después de Veracruz, preferente al de Callao con respecto al de Lima, acrecentaba día a día, la necesidad imperiosa de reforzar las fortificaciones y su realización fue preocupación constante de gobernadores y virreyes.-

Decía el Dr. Andrés Lamas :

" Es Montevideo, el último ante mural de las Provincias del Perú por la parte Norte - expresaba en sus memorias el Virrey Vertiz, el 20 de marzo de 1781 (2) y su pérdida traería un trastorno general, porque sería un anuncio fatal para todo el reyno, no pudiéndose conservar Maldonado ni otra parte de las orillas del Río , ni del mar en la otra Banda , por quedar cortada la correspondencia directa con Europa , y con precisión de haberse de hacer por el tardo rodeo del Brasil, o por el reino de Chile y Cabo de Horno ; pues dueños los enemigos de Montevideo , lo serían también de los canales del Norte y del Sur , y el despacho de los correos marítimos si no eran del todo imposibles correrían el riesgo de ser tomados ".

En 1790, a raíz de un plan propuesto para una nueva ciudadela en Montevideo , o el aumento de un hornabeque a la que ya existía ,aunque deteriorada a pesar de ser obra moderna y otras obras de defensa para fortificar la ciudad por la parte de tierra, presupuestadas en más de un millón de pesos , don Santiago Liniers , se presentó al Virrey Arredondo proponiéndole un nuevo plan de fortificaciones, que conceptuaba superior, para la defensa de la plaza y evitaba el gasto enorme que demandaban las anteriormente proyectadas.

Su proyecto consistía en defender la plaza por medio de lanchas armadas y baterías en la costa. Su preocupación estaba en la defensa marítima.-

Recordaba aquel axioma muy conocido de que , siendo dueño del mar lo serian también de la tierra , y , por consiguiente, consideraba como inútiles todas ]as obras de fortificaciones regulares proyectadas , pues, prescindiendo del elevado costo que ellos importaba a la corona su defensa exigiría muchos hombres lo cual sería además un obstáculo para recobrarla en el caso de que, bien fuera por traición y en buena guerra, se apoderaran de ella los enemigos.

Llamaba especialmente la atención al virrey, sobre la conveniencia de construir torres o atalayas , con las que, por medio de señales de banderas, durante el día, y de cohetes durante la noche, se pudiese, con mayor aceleración, tener aviso de las novedades que ocurriesen en el mar en tiempo de guerra y asegurar la navegación del río en todos los tiempos ; aquellas se deberían colocar en la forma siguiente: una torre en la Isla de Lobos , que se corresponderían con la otra en la Isla Gorriti sucesivamente en otros puntos de la costa, en Pan de Azúcar, Piedras de Afilar, Isla de Flores, el Buceo y últimamente en el Cerro de Montevideo.

A su juicio, debería haber torreros en la Isla de Flores y en el Cerro , por ser estos dos puntos de la mayor importancia para los navegantes : el primero por determinar la situación de la cabeza del Banco Inglés y el segundo, la entrada del puerto de Montevideo.

Aconsejaba, además, que en estas dos últimas torres se colocara, en su cumbre un hornillo o fogón, en el que podría (para suplir el carbón de piedra que usaban los ingleses en todas sus costas) encender turba, la que podría hallarse alrededor de Maldonado y Montevideo en los sitios pantanosos, o transportarla de Malvinas donde existía en abundancia o en su defecto usar leña. El resplandor de una hoguera de esa especie, produciría mucho más claridad - según Liniers que las lámparas usadas en las linternas que servían de guía para la navegación y, además, su costo sería mucho menor. (3)

Y, por último, para no citar otros, en Julio de 1793, Bernardo Lecocq, Comandante del Cuerpo de Ingenieros de Montevideo, proyectó una batería para ocho cañones de a 24 y dos morteros, que debían situarse en la falda del Cerro, en un fortín atronerado para defender la entrada de la Bahía. (4)

La fortificación es una de las ramas del arte militar más compleja, difícil y discutida.Los problemas de fortificación han admitido, como en todos los tiempos varias soluciones, para llegar a una misma finalidad pero sin olvidar sus principios fundamentales que se han mantenido inmutables al través de los siglos. Y, cuando ellos fueron olvidados, el fracaso más rotundo ha sido resultado obligado de tales imprevisiones.-

Un escritor militar del siglo pasado decía al referirse a los males incalculables que podían acarrear los yerros de un militar:

" La ineptitud de un economista político puede ser reparada por los cálculos bien concebidos de un sucesor : la ignorancia de un médico puede quitar la vida a algunos centenares de personas y aunque este mal es de consideración, es un mal parcial. Lo mismo puede decirse de todas las profesiones. Los yerros de un militar son de otra consecuencia ; quizás serán irreparables.-
Una pequeña falta acarrea muchas veces la asolación de una Provincia y aun puede borrar un Imperio de la vista de las Naciones independientes "

Referencias :
(1) Las copias de ambos proyectos las posee el Dr. Carlos Travieso, tomadas de los archivos españoles. El de 1727 fue publicado por el Dr. Daniel García Acevedo en el Tomo VII de la Revista Histórica.
(2) Memorias del Virrey Vertiz publicada por la Revista del Archivo General de Buenos Aires. Tomo III. Año 1871.
(3) "Plan de Defensa para Montevideo" , por Don Santiago Liniers. 1790. Publicado en la "Revista de Buenos Aires" , 1870, Tomo 22, Pag. 498 y siguientes.
(4) Una copia de este proyecto se encuentra en el Museo Municipal de Montevideo.

Elección del emplazamiento

La Fortaleza ''General Artigas'', fuerte aislado de trazado pentagonal sin órganos de flanqueo, reminiscencia de los antiguos castillos, es la última obra de fortificación permanente levantada en nuestro territorio durante la dominación española, aunque no fue, empero la primera obra efectuada en la cumbre del Cerro de Montevideo.

El 28 de Abril de 1781, el Intendente Gral. de Montevideo don Manuel Ignacio Fernández , comunicó al Oficial Real José Francisco de Sostoa que, de acuerdo con las instrucciones recibidas del Sr. Virrey , se había determinado situar en la altura del Cerro una vigía, en la que debía actuar un Piloto o Pilotín de la Armada, con banderas para señales de las embarcaciones que se avistaran , la que podría prestar servicios muy importantes.

Con tal motivo se encomendó a este Oficial diera la orden correspondiente para que en aquel lugar se levantara, a la mayor brevedad, un rancho, donde pudiera alojarse el Vigía y se colocara un asta para las banderas que usase de acuerdo con el plan de señales que llevara. (1)

Algunos años después, en 1801, se empezó a levantar próximo al rancho de paja, en la cumbre del Cerro, una casa de material que llamaron la Casa del Cerro, para alojamiento del personal de la Vigía y farola cuya construcción se iniciara simultáneamente.

Este edificio, levantado con ladrillo y asentado en cal, con techos de maderas de palma y ladrillos, tenía las siguientes dimensiones: 8 varas de fondo por 6 de ancho y 2 y ½ de alto constaba además , cocina y altillo y una pipa para recoger el agua a manera de aljibe.

El valor de su construcción ascendió a 376 pesos ; sin contar la encalada del edificio que se terminó el 12 de Febrero de 1803.

El altillo de la casa se utilizó al principio para depósito de la grasa de la farola, pero , cuando llegó el verano , el calor derritió la grasa y esta traspasó las paredes , por lo que el encargado de la vigía se vió en la necesidad de transportarla , según lo comunicó el 17 de Enero de 1804 , al rancho viejo que aún existía en la Cumbre del Cerro. (2)

En Julio de 1809 , se empezó a levantar la obra del Cerro - el Castillo , como se le denominaba en la época de su construcción.

Los emplazamientos de las dos primeras construcciones están plenamente justificados y cumplieron debidamente las misiones que se les asignaron : la primera, como Atalaya , albergando a los vigías que exploraban el horizonte con un anteojo de larga vista , sobre todo en el mar , para poder comunicar a las autoridades cualquier novedad que mereciera su atención y dar la alarma en caso de que la ciudad se viera amenazada de algún peligro ; la segunda , como faro , en provecho de la humanidad y su comercio , como guía cierto y necesario para los navegantes que llegaban a estos puertos dirigiendo sus rumbos y apartándolos de los escollos donde pudieran zozobrar. Pero , la última, en su función esencialmente militar , como fuerte de costa , para la defensa del puerto de Montevideo , no cumplió en ningún momento su importante misión y su emplazamiento violó principios fundamentales del arte de fortificación y contrarió la opinión de los técnicos más autorizados de su época.

En 1795 , el Coronel José García Martínez de Cáceres , Sub Inspector de Ingenieros del Virreinato del Río de la Plata , con más de 9 años en el cargo de Ingeniero Militar en la expresada Comandancia , después de haber meditado sobre el estado en que se encontraba el puerto de Montevideo y la ensenada de Maldonado , estudiando sus ventajas , defectos y arbitrios para remediar estos últimos y aprovechar las primeras en beneficio de esta Provincia y del Reino del Perú , se dirigió , mediante oficio del 7 de Enero de 1795 , al Coronel e Ingeniero en Jefe don Bernardo Lecocq Ing. Comandante de la Plaza de Montevideo formulándole algunas preguntas acerca de lo que opinaba al respecto , y entre ellas , la siguiente :

" Si el Puerto tiene suficiente defensa o conviene aumentarlas , si es conveniente adelantarse más a la orilla del Fuerte de San José , establecer algunas baterías para defender su entrada en ambas orillas y en su boca y ocupar el Cerro con algún pequeño fuerte , y últimamente cuanto V.S. juzgue añadir sobre un asunto tan importante ".-

Expresaba además :


" Aunque V.S. tiene la suficiente práctica y experiencia y completo conocimiento de ambos parajes para decidirlo ; convendría siempre ( y lo encargo V. S.) trate este asunto ( como que tienen conocimiento de ellos ) con los Ingenieros segundos Don José Pérez Brito y Don José del Pozo. . . . . "

Después de haber practicado el Comandante Lecocq todo cuanto le ordenara su superior jerárquico , le contestó , con fecha 15 del mismo mes y año , dándole a conocer su opinión y la de los segundos Ingenieros a quienes había consultado.

El Ingeniero Pérez Brito dijo :

" En el Cerro no contemplo necesario fuerte alguno , y sólo que afuera de escollera y barcos echados a pique se pudiera adelantar o regularizar el fondo de una restinga que sale ; en la falda de él , sería conveniente colocar una batería respetable (que cruzando sus fuegos con la de San José dificultasen la entrada al Puerto) ".

El segundo Ingeniero Don José del Pozo se expidió en los siguientes términos :

" Acerca de los fuertes de la parte del Cerro por ser mucha su distancia y menos las utilidades que produciría en ellos su guarnición que las ventajas que resultarían de no separarla de esta plaza que siempre debe ser el objeto de mayor atención ".

El Comandante de Ingenieros de la Plaza de Montevideo, Don Bernardo Lecocq , primero y luego el Coronel García Martínez de Cáceres compartieron las opiniones de los segundos Ingenieros y así lo hicieron constar en sus informes. (3)

Como puede apreciarse , todos los Ingenieros Militares del Río de la Plata eran contrarios , por razones de orden táctico , al levantamiento de ninguna obra de fortificación en la cumbre del Cerro.


No.1 Frente Sur (arriba)
No.2 Frente Este (abajo)

Copia del Plano de la Fortaleza, Existente en el Museo Histórico Municipal de Montevideo


Después de las invasiones inglesas , el Gobernador interino de Montevideo don Javier de Elio, temeroso de una nueva invasión tomó una serie de disposiciones de carácter militar , dirigidas a robustecer la defensa de la plaza. Estas medidas se extendieron a las obras de fortificación , ordenando las reparaciones de la Ciudadela y la terminación del Cubo del Sur que estaba inconcluso.

La ingerencia de Elio en las obras técnicas de la Defensa , motivó una reclamación ante el Virrey Liniers , del Sub Inspector de Ingenieros Brigadier don Bernardo Lecocq , la que fué desoída por el Cabildo de Montevideo , quien apoyó las disposiciones tomadas por Elio.

Conocidos son los detalles de las discrepancias suscitadas entre el Virrey Líniers y el Gobernador Elio y el desenlace y origen de las mismas.

Pero lo que no ha trascendido hasta ahora , es que Elío , aprovechando esta situación de rebeldía , dispuso la construcción de la fortaleza del Cerro , ordenándola directamente , por oficio , al Coronel de Ingenieros don José del Pozo Marquy , Comandante del Real Cuerpo de Ingenieros de la Plaza y encargado por Real Orden de las obras de fortificación , asumiendo para sí , de tal suerte, la responsabilidad de la obra.

El Coronel Del Pozo estudió el emplazamiento y teniendo en cuenta , la escasés del terreno superior o cúspide del Cerro formuló un primer proyecto que elevó al Virreinato el 31 de mayo de 1808 , cuyo costo ascendía a la cantidad de diez y ocho mil pesos ; más, notándose posteriormente su estrechez , se resolvió ejecutar algunos desmontes en peña , con el cual se consiguiese el fin de darle la capacidad necesaria para poder contener mayor número de piezas de artillería y edificios militares.

Con tal motivo , confeccionó un segundo proyecto , mucho más amplio , cuyo presupuesto fue calculado por el mismo Del Pozo , en la cantidad de ciento treinta y tres mil cincuenta y dos pesos, con dos reales , el que fue puesto en ejecución , en la forma que damos a conocer. (4)

El Coronel Del Pozo , en las relaciones de gastos y planillas de jornales dejó expresa constancia de que esta obra se realizaba por orden del Gobernador , en vez de denominarla obra del Rey , como se hizo con todas las que habían merecido su aprobación , y se ejecutaron con los Fondos de la Real hacienda ; quizás , para eludir responsabilidad y que ella pesara por entero sobre Elío , ya que el mismo Del Pozo , en el informe técnico que hemos citado , se manifestó contrario al levantamiento de obra de fortificación, en la cumbre del Cerro.

Referencias:
(1) Archivo General de la Nación- Caja 107 - Carpeta 7 - Doc.61 - Montevideo
(2) Archivo General de la Nación - Caja 279 - Doc.5 - Carp 8 - Montevideo.
(3) Archivo General de la Nación, (Buenos Aires) División Colonia. Sección Gobierno - Cuerpo de Ingenieros, Buenos Aires. - Montevideo - 1786 - El original manuscrito - Atención del mayor argentino Oscar V.Silva.
(4) Archivo General de la Nación - Buenos Aires - "Gobierno nacional - Archivo de Buenos Aires - 1810 - Tomo 61 ". - La existencia de este manuscrito me fue comunicado por el Sr. Juan Ernesto Pivel Devoto y su copia la obtuve merced a la gentileza del capitán de Fragata argentino , Jacinto R. Yaben.

Ejecución de la Obra

En el mes de Junio de 1809 se levantaron en el Cerro los ranchos , que por orden del Gobernador de la Plaza debían servir para alojamiento de los operarios y peones a emplearse en la construcción de la Fortaleza del Cerro.

Los materiales destinados para la construcción de estos ranchos , levantados con varas de palma , cañas , tijeras , laderos, horcones y tirantes de sauce , con techo de paja de totora y puertas y ventanas de cuero , ascendieron a la cantidad de pesos 154 , 2 y ½ reales (1)

Al mes siguiente se dió comienzo a la extracción de piedra y excavación de los cimientos de la Fortaleza y al acopio de los materiales necesarios para la iniciación de la obra .

Se acopiaron en ese mes 284 ¾ fanegas de cal , 5800 ladrillos y varias carradas de arena .

Estos trabajos fueron empezados por el aparejador Miguel Estévez (2) , con 53 canteros (3).

En Agosto se acopiaron 25000 ladrillos más, y se suprimieron los canteros por siete albañiles y 74 peones (4) .

Así se siguió trabajando y acopiando materiales durante el resto del año 1809 , trabajando en diciembre el siguiente personal : 1 aparejador , 9 albañiles y 4 carpinteros que ya en este mes empezaron a construir las puertas de la obra . (5)

Creo conveniente hacer constar , que la Fortaleza fue construída alrededor de la casa llamada del Cerro levantada en 1801 , para alojamiento del personal de la farola y vigías , y, que esta casa pasó a formar una de las dependencias del edificio central de la Fortaleza.

Por este motivo se notará que en la planta del plano levantado en 1810 por el Ing. José Del Pozo , en la parte Este , no figuran las dependencias de la farola porque , estando ya ésta construida , no fue considerada en el proyecto de obras que se ejecutaron por orden de Elío.

En Enero de 1810 trabajó en la Fortaleza el siguiente personal :

1 aparejador a 16 reales por día.
12 albañiles a 20 reales por día
7 peones a 7 reales por día
4 carpinteros a 10 reales por día , para hacer las puertas.
2 canteros a 12 reales por día para labrar las piedras de las explanadas . (6)

Con poca variación en los jornales y número del personal se continuó trabajando en esta obra hasta Mayo de 1810 ; habiéndose invertido hasta esta fecha , en materiales y mano de obra la cantidad de $ 42891 con 5 ¼ reales.

La construcción se llevaba a cabo gran actividad , hasta que un suceso inesperado vino a interrumpir los trabajos.

El 2 de Abril de 1810 , se reunió en Buenos Aires la Junta de Guerra presidida por el Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros , e integrada en calidad de vocales , por el Teniente General Don Pascual Ruiz Huidobro , el Brigadier Sub Inspector y Director de Ingenieros Don Bernardo Lecocq y una decena de Jefes de todas las Armas , la que la que había sido convocada para considerar el estado de las fortificaciones de Montevideo , a la que asistió el Coronel de Ingenieros Don José Del Pozo , Comandante del Real Cuerpo de Ingenieros de esta ciudad.

En dicha sesión dio cuenta el Coronel Del Pozo que las obras aún pendientes en Montevideo , eran la contra escarpa y foso de la Ciudadela y fortificación del Cerro , manifestando que para dar principio a la expresada fortificación como a la extensión o aumento del Cubo del Sur , se le habían comunicado las respectivas órdenes por el señor Gobernador interino Elio , quien había asumido la responsabilidad de las mismas , exhibiendo al efecto los oficios correspondientes.
Al tratarse el punto de la Fortaleza del Cerro , se reconocieron los oficios de Elio de 31 de Mayo de 1808 por los cuales había propuesto a la Junta de Guerra la obra del Cerro , y habiendo Del Pozo informado del estado en que se encontraba su construcción , mostrando los planos de la misma , y después de haber dado todos los datos que le fueron requeridos para que los vocales pudieran abrir juicio al respecto :

" fueron todos de sentir que , sin embargo de no considerar que la expresada obra pudiese llenar los objetos propuestos por dicho Jefe , en sus citados Oficios y , que respecto a que se manifestaba haber obtenido aprobación de ese Superior Gobierno en aquella época , y atendiendo otras circunstancias de que por varias consideraciones no debía prescindirse en el presente tiempo , como también haber expresado el referido señor Del Pozo , estaba próximo a concluirse , se verificase esto después de realizadas las demás de que como de preferente atención queda hecha ya referencia".

Se dejó igualmente constancia de que no era necesario sustituir la obra del Cerro por otras baterías en las puntas que formaban la boca del Puerto , para la defensa del mismo , lo que había propuesto el Virrey , bajo el concepto de no haberse considerado de utilidad , aquella obra, puesto que para ello bastaban las lanchas y faluchos cañoneros y , en defecto de minas y otras, las goletas o zumacas del tráfico interior del río , que podrían prontamente armarse con uno o dos cañones de a 24. (7)

De regreso de Buenos Aires , el Coronel Del Pozo , con fecha 25 de Abril del mismo año le escribió al Virrey Cisneros , dándole cuenta de su arribo a Montevideo , después de 5 días de viaje y adjuntándole una copia de los planos correspondientes al primero y segundo proyecto del Castillo del Cerro.

En esta carta Del Pozo trata de convencer al Virrey de la necesidad de continuar la fortaleza asegurándole que , a pesar de que ésta, está presupuestada en ciento treinta y tres mil pesos , la terminación de la obra no llegará a su mitad , pues según sus cálculos con un mes más de trabajo se finalizaría , invirtiendo a lo sumo unos cuatrocientos pesos.

Informaba que era indispensable invertir cuando menos la mitad de esos cuatrocientos pesos , a fin de evitar que resultaran graves perjuicios a lo ya ejecutado , como era acabar de cubrir los edificios , la bóveda del aljibe , y la escalera que baja al almacén de la pólvora ; todo lo cual era de indispensable necesidad para la conservación de los edificios.

Le hacia saber también que habla suspendido , el acopio de materiales , para que no se perdieran los sobrantes , a fin de que una vez consumidos los existentes , se dejara la obra en el estado que se hallare.

Y, queriendo defender , desde Montevideo , lo que no pudo o supo hacer ante la Junta de Guerra realizada en Buenos Aires , para justificar , el emplazamiento del fuerte en la cumbre del Cerro , le expresaba al Virrey en la carta que comentamos:

" Señor Exmo : no debo omitir exponer a la alta consideración de V.E. la diferencia que noto en tratar de los puntos de defensa de esta importante plaza a presencia y vista de su localidad o en ausencia o distancia de ella . Tan es que aquí me ha ocurrido algunas reflexiones sobre las ventajas y utilidades del Fuerte o castillo del Cerro , que por no molestar a las graves y muchas atenciones de V.E. no expondré más que la que conceptúo más indubitable y es la siguiente :
Siendo constante que de la conservación de la isla del Puerto , pende la defensa de dicho, lo es igualmente que la fortificación del Cerro , protege y defiende a dicha isla , no solamente con sus fuegos directos , más también que .estando expuesta si los enemigos situasen una o más baterías en la falda del Cerro , sería en breve y esto no lo podrá ejecutar fortificada la cúspide de dicho , sino tomando antes esta Fortaleza , la que con cuarenta o cincuenta hombres se defiende de cuatro o cinco mil por su ventajosa posición
".-

El Virrey Cisneros contestó esta carta y al acusarle recibo de los planos enviados , expresaba su disconformidad por la considerable cantidad en que había sido presupuestada la obra , en la cual ya se había invertido mucha parte sin noticia y aprobación de la Corte y recalcando :

" sobre la cual V.S. dio sus dudas por lo inútil para la defensa de esta plaza en la Junta de Guerra , por la que vino a esta capital y en la que concuerdan todos los jefes del cuerpo , de V.S. que se hallaban aquí a excepción del Sr. Brito por estar enfermo "

Agregando , para rebatir los débiles argumentos y razonamientos de orden militar , expuestos por Del Pozo , para justificar el emplazamiento de la Fortaleza del cerro , dándole como única misión la protección de la Isla de Ratas , son sobradamente bastantes las baterías flotantes que con poquísimo costo se pueden poner en caso necesario sobre los buques y particularmente , las lanchas y faluchos cañoneras de la cual es una prueba "incontestable".

" Aún prescindiendo de los raciocinios facultativos que militan a favor de esta opinión , lo ocurrido cuando fue tomada esta plaza por los ingleses , que no se abstuvieron de intentar forzarla por el puerto , a pesar de los muchos buques que tenían para hacerlo y haber intentado su desembarco por el muelle una de las noches del sitio , lo que no ejecutaron a pesar de su destreza máxima por haber estimado el puerto con sus baterías y línea de buques , como lo era caso el punto más fuerte y pues que entonces no había fortificación en el Cerro , es claro que habían podido estando a la opinión que V.S. produce ahora tomar la Isla de Ratas , pero como se hace esto y se colocan y mantienen baterías en la playa con tal fin habiendo lanchas cañoneras " (8)


No.1 Corte E.F.
No.2 Corte A.B. - E.D.

Copia del plano de la Fortaleza, existente en el Museo Histórico Municipal de Montevideo

En virtud de la resolución de la Junta de Guerra , se suspendieron las obras de la fortaleza ; pero meses después , el 13 de junio de 1810 , el cabildo de Montevideo , de acuerdo con la opinión del Gobernador Militar de la Plaza , resolvió fuesen aquellas continuadas y se pusieran en estado de hacer uso de las mismas.

Dada la escasez de recursos , se dispuso que se enviara un número de presidiarios a realizar estos trabajos , y , en vista de las dificultades que se presentaban para costear "la galleta" , para el mantenimiento de aquellos infelices , se resolvió que el cabildo los solventase con los recursos ya creados para las demás obras de la defensa de la Plaza (9)

Reanudadas las obras , se trabajó en ellas hasta el mes de Mayo de 1811 , habiéndose invertido hasta esta fecha en materiales y mano de obra la cantidad de pesos 11273 con 40 ¼ reales , incluso la cantidad de pesos 1897 con 1 ½ real que se entregó como gratificación por orden del Virrey a los 60 presidiarios que trabajaron en la fortaleza , a razón de 30 pesos cada uno.

Tanto en el año 1810 como en 1811 se trabajó en los días domingos y feriados.

En Setiembre de 1811 , se emplearon 16 peones por el término de ocho días , bajo la dirección del Sargento Román Blanco , en los trabajos de la escarpa de la fortaleza , pagándose por mano de obra la suma de pesos 62 con ½ real . (10)

De manera que , el total de lo invertido por pago de materiales , jornales y gratificaciones en la construcción de la Fortaleza del Cerro , - según datos tomados de las planillas y libros de la Real Hacienda , existentes en el Archivo Gral. de la Nación asciende a $54.226 con 46 reales.

El 30 de Agosto de 1812 el Gobernador don Gaspar Vigodet ordenó que , sin pérdida de tiempo se construyeran dos corrales para asegurar los ganados que se habían mandado traer de la estancia del Cerro. (11)

Uno de piedra de forma triangular , en el paraje donde se habla amasado la cal , al pie del Castillo del Cerro , para que sus fuegos guardasen los flancos , y otro de madera que debía construirse en la loma alta del Paso de la Arena. Para estas construcciones se aprovecharían los presidiarios que estaban en el Cerro y , si fuera necesario , otros peones para la fabricación de ambos corrales , todo por cuenta de la Real Hacienda , cargando sus gastos al ramo de guerra como ejecutivo y de primera necesidad. (12)

Desde el 11 al 21 de Octubre se emplearon también en estos trabajos pequeños destacamentos de unos 30 hombres cada uno correspondientes a la Compañía de Sevilla , Compañía de Cazadores y Voluntarios de Madrid los que alternaban diariamente en la tarea.

El total de lo pagado por jornales de mano de obra ascendió a la cantidad de Pesos 104 con 9 reales , incluído una gratificación de 2 reales por día que se dió al personal de tropa que intervino en la ejecución del foso que rodeó al expresado corral. (13)

Fue el Coronel de Ingenieros don José Del Pozo , como ya lo hemos destacado , el que proyectó y dirigió los trabajos de la Fortaleza del Cerro. Secundaron a este Técnico el aparejador Miguel Esteves y el Sobrestante Vicente de Ocio.

Del Pozo nació en Extremadura , Obispado de Zafra el 28 de Febrero de 1751 , y falleció en Montevideo , el 23 de Enero de 1832 ; habiendo contraído enlace con doña María Estanislada Sánchez dejó una numerosa familia.

Por parte materna era hijo de milanesa , pues allí había nacido doña María Teresa Marquy Demarchi .

Cuando falleció celebráronse sus exequias en la Iglesia Matriz y al margen del asiento respectivo en el Libro de Defunciones , se lee esta nota : " Gratis " - los únicos a quienes se enterraban en esas condiciones eran a los pobres de solemnidad ; Del Pozo no lo era , antes bien , sus hijos Juan , Joaquin , Francisco , y Angela estaban en posición bien desahogada.

Todo hace creer que aquella palabra entraña la gratitud del párroco y vicario 1832 , que recordaba por tradición los buenos servicios que a la Matriz había prestado el buen Del Pozo en aquel entonces joven y notable técnico Ingeniero de la Academia de San Fernando. (14)

El 25 de Febrero de 1811 , se probó , en la fortaleza el alcance de los cañones y obuses , llevados a ella por el Capataz de la Estancia del Cerro Marcelino Villagrán.
Los cuatro cañones y dos obuses que llevó Villagrán , con sus correspondientes cureñas , demandaron un gasto de $ 37.oo , que fué pagado por el expresado Capataz como importe del transporte de dichas armas. (15)

Fue tal el estruendo , que se rompieron varios vidrios de la Farola según parte del Vigía que lo era todavía el Primer Piloto Graduado de AIferez de Fragata Don José Enriquez.

Hemos tratado de buscar el informe técnico , acerca de los resultados de esta prueba sin poderlo encontrar . En él hubiéramos podido comprobar , posiblemente el primer fracaso originado por el pésimo emplazamiento de la fortaleza y el poco alcance de la artillería para poder cumplir con la misión de Defensa del Puerto de Montevideo.

Referencias :
(1) Archivo General de la Nación - Caja 332 - Carp. 9 - Doc.1 - Montevideo.
(2) El aparejador era el encargado inmediato y constante de la dirección de los trabajadores empleados en la obra , siguiendo las órdenes e instrucciones del Ing. de la misma.
(3) Archivo General de la Nación - Caja 332 - Carp. 9 - Doc.1 - Montevideo.
(4) Archivo General de la Nación - Caja 332 - Carp. 9 - Doc.1 - Montevideo.
(5) Archivo General de la Nación - Caja 340 - Carp. 8 - Doc.1 - Montevideo.
(6) Archivo General de la Nación - Caja 254 - Carp. 10 - Doc.24 - Montevideo.
(7) Archivo General de la Nación - Caja 339 - Carp. 7 - Doc.2 - Montevideo.
(8) Archivo General de la Nación - Buenos Aires - Gobierno Nacional. - Archivo de Buenos Aires 1810 - Tomo 61. - La existencia de este manuscrito me fue comunicada por el Sr.Juan Ernesto Pivel Devoto y su copia la obtuve merced a la gentileza del Sr.Capitán de Fragata argentino Jacinto R. Yaben.
(9) Revista del Archivo General de la Nación - Actas del Cabildo - Tomo 9 - Pags. 437 , 438, y 439 - Montevideo - 1919.
(10) Archivo General de la Nación - Caja 357 - Carp. 10 - Doc.8 - Montevideo.
(11) La estancia que llamaban del Cerro que con el terreno agregado que nombra de San Gabriel "consta de tres leguas de frente al Pantanoso por la parte del Oeste , y otras tantas de largo en su fondo a la mar y Rincón de la Barra de Santa Lucía haciendo bolsa con dicho mar. Esta estancia es capaz de mantener tres mil caballos y mil bueyes y su ganado está destinado para el servicio diario de la Plaza , relevos y mudas de los destacamentos de toda esta banda para ocurrir a varias comisiones extraordinarias que se ofrecen y para auxiliar cuanto se necesita a las partidas de los resguardos".- Montevideo 18 de setiembre de 1818 - Archivo Gral.de la Nación - Caja 462- Montevideo.
(12) Archivo General de la Nación - Caja 474 - Montevideo.
(13) Archivo General de la Nación - Cajas de la Real Hacienda - Año 1812 - Montevideo.
(14) "Revista de la Sociedad Amigos de la Arqueología", Tomo II, Montevideo.- "La Catedral de Montevideo" 1724 - 1930 - por Guillermo Furlong Cardiff, S.J.
(15) Archivo General de la Nación - Libro 294 - Manual de Tesorería.

Modificaciones , ampliaciones y reparaciones

Terminada la Fortaleza del cerro , su constructor , el Coronel de Ingenieros José Del Pozo , elevó en diciembre de 1811 , el plano respectivo.

Una copla de este plano fechada en el año 1810 , posiblemente un duplicado del que presentara el Coronel Del Pozo a la Junta de Guerra realizada ese mismo año en Buenos Aires , a que ya nos hemos referido se encuentra en el Museo Histórico Municipal de esta Capital.

Por el plano y cortes que publicamos se podrán apreciar las grandes modificaciones que se han realizado , en esta Fortaleza a través de 125 años de existencia.

Se trata de una obra defensiva de trazado poligonal , un verdadero baluarte , formado esencialmente por un ángulo , cuyo vértice está hacia la isla Libertad en dirección Sudeste y cuyos lados llamados caras se quiebran hacia el interior , formando los flancos (Norte y Sur) cerrando la obra por la espalda , la quinta línea llamada gola. Un puente levadizo construído en el flanco Norte , próximo a la gola , permitía el acceso a la Fortaleza.

Durante la dominación lusobrasileña se arreglaron y levantaron los parapetos ; se hizo una garita ; se arregló la entrada a la Fortaleza y portón de la misma , se arreglaron las azoteas y los cuarteles , se hicieron además , tarimas para los mismos , plataformas de piedras , y se pusieron dos rastrillos.(1)

En Setiembre de 1842 bajo la dirección del Capitán de Ingenieros Juan Pedro Cardeillac , se hicieron importantes modificaciones y reparaciones en la fortaleza para ponerla en condiciones de poder ser utilizadas durante la Guerra Grande.
En estas modificaciones cabe destacar la colocación de un portón de 8 pies y 8 pulgadas de alto y 7 pies y 7 pulgadas de ancho el cual estaba forrado por la parte baja por planchas de hierro hasta la altura de cuatro pies (2).

El estado de la Fortaleza al principio de la Guerra Grande era el siguiente : los fosos habían desaparecido casi del todo , y sólo a los lados del portón existía algo que los recordaba , por lo tanto , la mayor altura del muro era , en el lado del portón contando desde el pie del foso , de 6 y ½ a 7 varas.

El portón era de 2 y ½ varas de alto y 2 de ancho , tenía 2 hojas , estaba construido de fierro y se cerraba por dentro con llave y barrotes del mismo metal .
El costado más accesible era el que miraba a la zanja de Doanell pues en el centro había una gran piedra sobre la cual descansaba la muralla y por la que podría subirse aunque con algún trabajo , pero únicamente por el frente de ella , porque sus costados estaban cortados perpendicularmente ; presentaba un plano que podía contener dos hombres y desde este plano hasta la terminación del parapeto había tres varas.

A un lado y otro de esta piedra disminuía la altura de la muralla , algo más de una vara , por la que el foso había desaparecido tanto en este frente como en los otros restantes que estaban en puntos opuestos al portón.

Por haber sido este costado el más susceptible de escalarse , era también el más vigilado . Hasta el año 44 ponían de noche cuatreo centinelas en los ángulos de la fortaleza , y uno más en el centro de este frente que es donde venía a quedar la piedra de que he hecho mención.

También el costado que mira a Santa Lucía presenta facilidades de asalto. La muralla tendría de cinco a seis varas de alto y el terreno era casi totalmente plano . En esta parte y junto al muro había un corral de piedra suelta de forma circular que encerraba algún ganado y caballos.

El parapeto por la parte interior tenía vara y cuarto.

El edificio antiguo de material , que había en el centro de la fortaleza , estaba rodeado con medias aguas de madera donde se alojaba la tropa ; las puertas de estas miraban hacia las explanadas , eran corridas y tenían de ancho cinco varas.
Las bocas de fuego eran once , desde el calibre de 4 hasta el de 24. Comprendíase , en las del primero , dos carronadas montadas en cureñas de mar.

Sobre la zanja de Doanell había tres piezas : una de 24 , otra de 18 y otra de 9. En el frente que ocupaba el portón y el que estaba a su espalda también existían tres piezas.

Todas ellas dormían de noche cargadas a bala y con un tarro de metralla en la boca . La caja que contenía la dotación de municiones para su servicio estaba al lado del asta de la bandera en el frente que ocupaba el portón.

El número de los artilleros que la servían sería de 20 hombres y sus armas eran machetes de marina . En 1844 la guarnición era de 250 hombres de las 3 armas , sólo en casos extraordinarios se aumentaba su número ; los víveres se traían cada quince días o 20 y se llamaban de refuerzo y se guardaban con el objeto de servir en caso de grandes temporales que impedían la venida diaria . (3)

Después de la Guerra Grande la Fortaleza quedó en muy mal estado.

Los diarios de 1855 lo denunciaban y expresaban que ya habían hecho tres presupuestos , pero que no se habían empezado los trabajos por falta de fondos . (4)

En Setiembre de 1861 se empezó a deshacer el corral denominado del Estado , que estaba situado a inmediaciones de la Fortaleza y que como ya lo hemos dicho , fue construído en el año 1812 Pero en conocimiento de este hecho , el Ministro de Guerra y Marina , ordenó por oficio del 27 de Setiembre de 1861 al Jefe de la Fortaleza que suspendiera este trabajo , dándole contraorden el 2 de Octubre de 1861 , en los siguientes términos :

" Contéstese al Jefe del Cerro que habiendo acordado en este Ministerio don Antonio C. Aguirre ser dueño del terreno donde existe el corral de piedra en ese local , queda sin efecto la orden , que se le dio el 27 del ppdo." (5)

El 2 de Junio de 1862 , se aprobó el presupuesto para proceder a refaccionar el portón del Castillo , formulado por el maestro Carlos Poggio , en la cantidad de de pesos 180.oo. (6)

El 10 de Marzo de 1864 , el señor Santiago Soudries , presentó un presupuesto después de reconocer los muros y troneras de la fortaleza , comprometiéndose a construir once troneras de ladrillo y cal con el espesor de tres ladrillos y recorrer todos los muros por la cantidad de $700.oo. Se comprometía además a nivelar , terraplenando lo necesario y conveniente para que las piezas de cañones pudieran correr por toda la explanada del muro pidiendo por este trabajo $ 100.oo , moneda antigua.

La Comisión de Obras Públicas desechó este Presupuesto y a su pedido se mandó a verificar de nuevo , trasladándose el interesado a la Fortaleza acompañado de un miembro de la Comisión .(7)

La preocupación del Gobierno en 1864 y 1865 de organizar la Defensa de la Plaza de Montevideo , para oponerse al avance del Ejército del Gral. Venancio Flores , llevó su atención también a la Fortaleza del Cerro y así encontramos en esta época un interesante informe hecho sobre dichas fortificaciones por el Cnel. de Ingenieros Don Joaquín Teodoro Egaña , Presidente del Cuerpo de Ingenieros , creado para dirigir las obras de defensa , el 25 de Diciembre de 1864.

Egaña encontró la Fortaleza bastante bien conservada ; la que necesitaba sin embargo , a su juicio algunas ligeras reparaciones de que dió cuenta :

" Se han levantado últimamente - informa Egaña - sobre la barbeta , que de suyo es de poco espesor , unas porciones de parapetos , para formar cañoneras , y como éstas no son merlones completos y distan mucho entre sí , han cerrado los espacios intermedios con unos ligeros antepechos o pretiles que apenas son bastantes para resistir el fuego de fusil , siendo además de piedra que es el material más contraindicado para este objeto , se comprende que se ha contado con la dificultad que ofrece el punto culminante en que está situada esa obra para ser batida por artillería ; pero no es por esto absolutamente imposible "

Este defecto no demandaba según Egaña , una pronta reparación , pero en cualquier ocasión que se considerara necesaria se podía remediar más fácilmente , de diferentes modos.

Sobre la puerta de entrada a la Fortaleza , existía constancia de haber habido una plataforma de madera , de la cual no existían en ese momento más de tres vigas de las que la sostenían.

Esta plataforma tenía por objeto defender el portón de entrada , el cual tenia dos troneras en el muro correspondiente a esta parte , que se empleaba para colocar los pequeños cañones que aumentaban su defensa , pues la naturaleza del terreno , sumamente escarpado , no había permitido fosear esa parte para establecer un puente.

Consideraba Egaña , que el restablecimiento de la plataforma era indispensable para la buena defensa de la Fortaleza.

Las garitas estaban expuestas a derrumbarse , faltando en algunas de ellas unos pequeños maderos , que afianzados en las jambas , sostenían el dintel de las puertas.

Vistas de la Fortaleza del Cerro

En el muro exterior de la Fortaleza , existían unos agujeros o machinales , que según opinión del informante convenía tapar.

En el muro Este existía un pararrayos cuyo traslado aconsejó Egaña al muro Oeste , donde podía proteger la farola al mismo tiempo que el depósito de pólvora , que , como ya lo hemos dicho se encontraba donde está actualmente ; próximo al ángulo Sudoeste de la Fortaleza . (8)

De acuerdo con el informe del Coronel Egaña , se realizaron estas obras en la Fortaleza : revoque y refacción de las garitas ; reconstrucción del portón , con dobles planchas de fierro ; revoque prolijo del aljibe y compostura ; construcción de galpones de media agua , para depósitos de grano y forrajes ; cambio del pararrayos , para proteger el almacén de pólvora y municiones ; además se proveyó a la Fortaleza de sacos de arena para reforzar los parapetos en los casos necesarios. El Jefe de la Fortaleza comunicaba en Enero 8 de 1865 la terminación de estas obras , salvo algunos detalles que se terminaron después. (9)

Sería muy extenso detallar en estos trabajos todas las reparaciones y modificaciones hechas en la Fortaleza ; señálanse las más importantes :


* En 1872 se cambió el piso de la explanada de la Fortaleza. En 1873 se colocó un portón entero de hierro y once rejas.
* En 1875, se realizaron en total reparaciones que ascendieron a $ 1983.oo.
* Durante el Gobierno del General Santos y bajo la dirección del Ingeniero Militar Roberto Armenio , la Fortaleza del Cerro , que se hallaba desmantelada y artillada con piezas antiguas y pequeñas , fue reconstruida colocándose en baterías piezas de artillería modernas y de gran calibre.

Otras ampliaciones se fueron haciendo después , construyendo obras junto a la barbeta de la fortaleza , tales como cuerpo de guardia , calabozos , alojamientos para el vigía , para el personal del faro etc , hasta llegar al estado de transformación en que actualmente se encuentra.

Construcciones que, al restaurarse este monumento histórico debieron ser demolidas.

Referencias :
(1) "Protocolo de las Conferencias tenidas desde el 14 al 31 de marzo de 1829 entre los comisarios del Imperio del Brasil y los del Estado de Montevideo para la desocupación de la Plaza, con arreglo a lo pactado en el Art. 13 de la Convención Preliminar de Paz". Archivo N. de Río de Janeiro. Caja 639. Sec. Administrativa ( Atención del Sr. Juan E. Pivel Devoto)
(2) Archivo General de la Nación - Caja 1316, año 1843. Montevideo.
(3) Archivo del Cnel. Don Francisco Lasala. Jefe del Estado Mayor del Ejército Sitiador ( 1844).
(4) "El Comercio del Plata", Junio 2 de 1855 - Montevideo.
(5) Archivo General de la Nación, Ministerio de Guerra y Marina, año 1861, Carpeta 90 , Montevideo.
(6) Archivo del Estado Mayor del Ejército. Construcciones y Reparaciones. Montevideo. A raíz de un pedido de reparaciones de la Fortaleza, considero de interés dar a conocer el siguiente informe del Gral. José M. Reyes, presentado en 1862 :

"Ministerio de Guerra y Marina- Montevideo, octubre 28 de 1862.
Al Sr. General Inspector de Artillería, para que haga levantar el presupuesto de las refacciones más indicadas que necesita la Fortaleza del Cerro y lo remita para proveer. Egaña.
Exmo.Sor.- Siendo extensiva la superior disposición que precede a todas aquellas reparaciones indispensables que reclame la conservación del Castillo del Cerro, creí conveniente, antes de mandar levantar el presupuesto a que ella se refiere , practicar personalmente un reconocimiento de todas sus obras para ordenar instruir al arquitecto de todos los trabajos que hubiera que presupuestar. - Verificado dicho reconocimiento , observé ante todo , que lo más urgente era la inmediata reparación de las troneras de la batería que han perdido sus formas y perfiles , con el uso de la Artillería ; y que en el estado en que se encuentran están expuestas a destruirse rápidamente exigiendo más tarde trabajos serios y dispendiosos para restablecerlos. Además de esa obra que de suyo es de un costo reducido debe reponerse el techo de la entrada cubierta del portón que sirve para la defensa de sus accesos y colocación de su guardia, y renovarse la pintura y blanqueo de todas las habitaciones interiores y cuarteles que lo reclamen también con urgencia, como lo expresa el Jefe que lo manda . En este concepto, si la Superioridad lo tiene a bien podrá destinarse por esta Inspección un artista inteligente para que forme el presupuesto de esas reparaciones , si ellas merecen su aprobación. - José María Reyes.- Miguelete, Diciembre 13 de 1862".

(7) Archivo General de la Nación - Caja 738 - Montevideo.
(8) Archivo General de la Nación . Legajos del Ministerio de Guerra y Marina- Año 1864 - Montevideo.
(9) Archivo General de la Nación . Legajos del Ministerio de Guerra y Marina- Año 1865 - Montevideo.

Bibliografía :
"La Fortaleza del Cerro". Autor: Capitán Mariano Cortes Arteaga. 1940.