Sir
John WHITELOCKE
(Inglaterra, 1757—Buckinghamshire (Inglaterra), 23 de octubre
de 1833) fue un oficial del ejército británico, descendiente
de sir James Whitelocke.
Ingresó
en el ejército en 1778, y ascendió a coronel en 1793.
En ese mismo año la parte bajo dominio francés de la isla
de Santo Domingo pidió a Inglaterra ser incluida como protectorado
británico. El gobernador de Jamaica organizó entonces
una expedición de ocupación el 9 de septiembre 1793, compuesta
por unos setecientos hombres a las órdenes del coronel Whitelocke.
Desembarcó el 19 de septiembre en Jérémie, pero
fue rechazado en su arremetida contra Cabo Tiburón. Después
de recibir refuerzos, tomó Saint Marc, Logane y Arcahay y realizó
un segundo ataque contra Cabo Tiburón, esta vez exitoso, gracias
al cual logró el dominio de casi toda la costa occidental de
la isla, con excepción de Puerto Príncipe. Asistido por
toda la fuerza auxiliar de la parte española del país,
sitió Port-de-Paix en la costa septentrional. Intentó
en vano sobornar al general Lavaux, comandante de la ciudad, para que
entregara el bastión. Poco después, tras la llegada de
nuevos refuerzos provenientes de Jamaica, el balance de fuerzas se inclinó
a su favor y el 14 de junio de 1794 finalmente pudo ocupar la ciudad.
En los años subsiguientes cumplió funciones en La India,
Egipto, y el Cabo de Buena Esperanza. Fue ascendido a teniente general,
y en 1807 se le asignó el cargo de comandante en jefe de las
fuerzas británicas en el Río de la Plata. Allí
las ambiciones británicas de forzar la dependencia comercial
del virreinato habían sufrido un duro golpe: la fallida invasión
comandada por el general William Carr Beresford terminó en la
capitulación del 12 de agosto de 1806 en Buenos Aires, y la expedición
de refuerzo de sir Samuel Auchmuty llegó demasiado tarde, por
lo que tuvo que contentarse con la toma de Montevideo el 1 de febrero
de 1807.
Whitelocke arribó a Montevideo en abril de 1807, con un ejército
de 6.000 hombres al que agregó el de Auchmuty y el remanente
del ejército de Beresford, con lo que llegó a reunir un
total de 12.000 hombres disciplinados y bien entrenados. Dejó
en Montevideo una guarnición de 2.000 soldados y marchó
con el resto a Maldonado. De allí, bajo protección de
la flota naval del almirante sir Home Riggs Popham desembarcó
el 28 de junio de 1807 en Ensenada, al sur de Buenos Aires.
El primero de julio fue atacado por Santiago de Liniers en el paso del
Riachuelo, ofensiva que pudo superar y contrarrestar al costo de demorar
sus planes de tomar Buenos Aires. Durante esa noche el alcalde de la
ciudad, Martín de Álzaga, ordenó cavar trincheras
y construir barricadas en las calles y reunió a las tropas desbandadas,
de modo que Liniers, a su regreso, encontró las defensas ya organizadas.
Esta mejoría en la posición táctica le permitió
rechazar el 3 de julio la demanda de Whitelocke de entregar la ciudad.
El comandante británico sin embargo tenía todo preparado
para la invasión de la urbe: el 5 de julio condujo a su ejército
—dispuesto en formación de ocho columnas— al asalto
final.
La resistencia en las calles fue feroz, obligándolo a combatir
el día entero, al fin del cual había sufrido 1.100 bajas
y otros 1.500 de sus hombres habían sido capturados. Al día
siguiente renovó el asalto, pero la resistencia fue incluso más
fuerte: para el mediodía las fuerzas británicas habían
sido batidas y rodeadas y habían sufrido la pérdida de
más de 2.000 soldados, por lo que Whitelocke ofreció su
inmediata capitulación. Debió aceptar condiciones humillantes
y evacuar la frontera meridional del río dentro de las siguientes
cuarenta y ocho horas, y liberar la ciudad de Montevideo en el plazo
de dos meses. La rendición fue ratificada el 7 de julio y cumplida
al pie de la letra por Whitelocke, que dejó Montevideo el 1 de
septiembre junto con todo su ejército.
Fuente
: Wikipedia