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VILLADEMOROS
, Carlos Jerónimo
(Cerro Largo 1806 – Montevideo 1853)
Abogado
, poeta y político del Partido Blanco , canciller y principal colaborador
de Manuel Oribe en sus dos presidencias. Hijo del militar asturiano Ramón
Villademoros y de la montevideana Jacinta Palomeque, su familia tenía
excelentes relaciones sociales, y su padrino fue Carlos Anaya. Huérfano
desde 1811 -su padre murió en combate en el ejército de
las Provincias Unidas que realizaba la revolución anticolonial-
vivió en Montevideo a partir de 1816. Destacado estudiante, ganó
una beca y se recibió de abogado en Buenos Aires. En 1831, residente
en el recién independizado Uruguay, fue designado auditor de Guerra
y de la Instancia en lo Civil. En esos años comenzó a escribir
en varios periódicos - El Eco Oriental, El Defensor de las Leyes,
El Republicano - y a publicar textos poéticos - odas, églogas,
letrillas - y una obra dramática, Los Treinta y Tres, recogida,
junto a varias de sus composiciones, en El Parnaso Oriental.
En 1837 fue electo diputado por Montevideo y el presidente Oribe lo designó
encargado de negocios en Brasil. En 1838 fue nombrado ministro de Gobierno
y de Relaciones Exteriores, cartera esta última que desempeñó
con gran destaque. A fines de 1838 representó al gobierno en las
negociacio¬nes de paz abiertas con Fructuoso Rivera, sublevado en
1836 y vencedor de la decisiva Batalla de Palmar (junio de 1838).
Cuando Oribe resignó la Presidencia, lo acompañó
al exilio. Estuvo a su lado durante toda la guerra contra los unitarios
y se transformó en su principal influencia. Iniciado en 1843 el
sitio de Montevideo , reasumió en el gobierno del Cerrito presidido
por Oribe las carteras de Gobierno y Relaciones Exteriores, a las que
sumó luego la de Guerra y Marina. Ejerció el periodismo
en El Defensor de la Independencia Americana. Chocó con frecuencia
con el sector más liberal del oribismo, representado por Bernardo
P. Berro y Eduardo Acevedo. En 1844 se casó con Elisa Maturana
, hija de Felipe Maturana , que había sido edecán de Oribe
; la joven había tenido una relación afectiva con Juan Carlos
Gómez, hombre afín al Partido Colorado, lo que dio lugar
a una de las historias más románticas de la época.
Villademoros fue acusado de aprovechar la ausencia de Gómez y su
influencia en el gobierno de Oribe para lograr la mano de Elisa, pero
no hay pruebas de la veracidad de esta versión. La muerte de su
esposa en 1846, después de perder dos hijos, realzó la sugestión
del tema. Fue un decidido defensor de la soberanía nacional en
la concepción oribista, de alcance continental y celosa de la intervención
de potencias europeas. Al ter¬minar la Guerra Grande se retiró
a la vida privada, en medio de estrecheces económicas, y redactó
sus Memorias de tono autocrítico y decepcionado.-
Fuente: Enciclopedia del Uruguay
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