Río de la Plata

El Río de la Plata es el estuario creado por el Río Paraná y el Río Uruguay, formando sobre la costa atlántica de América del Sur una "muesca" triangular de 290 km. de largo. La cuenca combinada del Río de la Plata y sus afluentes tiene una superficie de aproximadamente 3.200.000 de km².

Corre de noroeste a sureste y mide 48 km de ancho en el punto que se toma como origen, llamado "Paralelo de Punta Gorda". De acuerdo con el Tratado del Río de la Plata, su límite exterior está determinado por la línea imaginaria de 219 km que une Punta del Este (República Oriental del Uruguay) con Punta Rasa del Cabo San Antonio (República Argentina), pero puede considerarse la línea Punta Piedras-Montevideo como el límite exterior real a partir del cual predominan las aguas oceánicas. Los principales puertos son Buenos Aires, en el sudoeste, y Montevideo, en el noreste.
Físicamente el Río de la Plata se divide en tres zonas geográficas:

• Zona interior, desde Punta Gorda hasta la línea Colonia-La Plata, la que se caracteriza por un sustrato de arena fina, limo y arcilla.
• Zona media, desde esa línea hasta otra, Montevideo- Punta Piedras , donde se evidencia la influencia marina por una mayor importancia de las mareas.
• Zona exterior, desde esa segunda línea hasta el límite exterior, donde las aguas ya son salobres con una salinidad variada.

En cuanto a las costas del río, éstas presentan características muy diversas. La costa uruguaya pertenece a la formación geológica del Macizo de Brasilia, con costas altas y playas de arena bordeadas de dunas separadas por cabos rocosos. La costa argentina corresponde a la cuenca sedimentaria de la Pampa, formada por mesetas de limo que alternan con planicies barrosas y pantanosas.

Cada año llegan al estuario 57 millones de m³ de légamo , provenientes de las provincias del norte de Argentina, sur de Brasil, oeste de Uruguay, Paraguay y sudeste de Bolivia. El cauce del río está dominado por la presencia de extensos bancos de baja profundidad que dificultan la navegación con embarcaciones de calado, que debe hacerse siguiendo diversos canales naturales y artificiales, muchos de los cuales, en especial la ruta que comunica Buenos Aires con el Océano Atlántico, son objeto de constante dragado para evitar la acumulación de sedimentos y mantenerlos abiertos a la navegación. Los principales bancos son Ortiz, Arquímedes , Inglés y Rouen.

El primer europeo en navegar sus aguas fue Juan Díaz de Solís, en 1516, mientras intentaba hallar un pasaje desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico. Desembarcó junto a un grupo de hombres en costas de lo que hoy es el departamento de Colonia y fueron atacados por los indígenas (probablemente guaraníes aunque por mucho tiempo se ha adjudicado el hecho a los charrúas). Sobrevivió uno sólo de ellos, llamado Francisco del Puerto, grumete de 14 años de edad, en función de que la cultura de tales indígenas prohibía matar mujeres, niños y ancianos. Otras versiones señalan a Américo Vespucio como su descubridor.
Fuente: Wikipedia